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La ciudad de Nueva York anunció la implementación de una ley aprobada en 2024 que habilita la instalación de cámaras de luz roja para llegar hasta a 600 intersecciones, que el gobierno reconoce por ser “problemáticas” para la seguridad vial.

La ampliación del sistema de seguridad se propone promover el cumplimiento de las normas para transitar por las calles de parte de conductores y peatones en todo momento, independientemente de haya o no personal de tránsito.

Esta nueva medida, reduce la tentación de “ahorrar tiempo” con la amenaza latente de ser multado. (fuente: freepik)

El objetivo de cuadruplicar las cámaras

La instalación de nuevas cámaras de luz roja se propone hacer que se respeten las señales y normas de tránsito, con la premisa de multar a todo aquel que no pare cuando debe hacerlo: “si no quieres una multa por cámara, detente ante la luz roja”.

Se hace énfasis en el cumplimiento de parte de los peatones y/o ciclistas, debido a que cuando estas personas no respetan las señales y corre en un semáforo en rojo (para el transeúnte), puede provocar accidentes y choques letales. Esta nueva medida, reduce la tentación de “ahorrar tiempo” con la amenaza latente de ser multado.

¿Cuál es la reacción de los ciudadanos y residentes de Nueva York?

Según medios locales, la recepción de la gente dependerá de dónde se coloquen, cómo se señalicen y qué transparencia exista en los criterios para aplicar una multa. Se advierte que de otra manera, la población podría tomarlo como un sistema más de recaudación en vez de un aumento del control y de la seguridad vial.

El objetivo es expandirse hasta 600 intersecciones durante el año, aplicando un calendario de activaciones intensivo que se notará velozmente en muchos barrios.

La instalación de las cámaras, a pesar de haber sido aprobada en 2024, se demoró debido al retraso en la resolución de contratos y de la adquisición de infraestructura tecnológica.