

La Fuerza Aérea de Estados Unidos dio un nuevo paso en su estrategia de modernización al iniciar la busqueda de un arma de muy largo alcance capaz de destruir tanto aeronaves como objetivos terrestres desde distancias de hasta 1.000 millas náuticas (1.850 kilometros).
El proyecto se llama Air Force Long Range Weapon (AFLRW) y responde a la necesidad de operar en escenarios donde las defensas antiaéreas y los sistemas de misiles de potencias rivales son cada vez más sofisticados.

El arma que podría revolucionar el combate aéreo: ¿Cómo será el Air Force Long Range Weapon?
El programa contempla el desarrollo de una nueva familia de armas lanzadas desde aeronaves con un alcance mínimo de 1.850 kilómetros. La fuerza aérea pretende desarrollar dos variantes:
- Una versión aire-aire, destinada a interceptar y destruir aeronaves enemigas.
- Una versión aire-superficie, diseñada para atacar objetivos terrestres de alto valor estratégico.
Además, el nuevo misil deberá contar con una arquitectura abierta y modular, lo que permitirá actualizar sensores, sistemas electrónicos, software y otros componentes sin necesidad de rediseñar el arma completa. La intención es que distintas empresas puedan desarrollar partes del sistema mientras un contratista principal se encargue de integrar todos los elementos.
Estados Unidos busca desarrollar un misil con un alcance de 1.850 kilómetros para enfrentar amenazas aéreas y terrestres
A diferencia de los misiles tradicionales, el AFLRW no estará pensado únicamente para combatir cazas enemigos. Entre los blancos que busca neutralizar se encuentran:
- Aviones de alerta temprana (AWACS).
- Aeronaves cisterna de reabastecimiento en vuelo.
- Aviones de vigilancia e inteligencia.
- Centros de mando y control.
- Radares.
- Sistemas de defensa antiaérea.
- Otros objetivos estratégicos en tierra.
El Pentágono considera que destruir este tipo de plataformas en las primeras etapas de un conflicto puede reducir significativamente la capacidad de respuesta del adversario.
¿Qué tecnología necesitará un misil con un alcance de 1.850 kilómetros?
Uno de los principales desafíos del programa consiste en que un misil de este alcance no puede depender únicamente del radar del avión que lo dispara. Por ello, la Fuerza Aérea prevé integrarlo en una red de combate (“kill web”), donde múltiples plataformas compartirán información en tiempo real.
El misil podrá recibir datos provenientes de:
- Satélites.
- Aviones de alerta temprana.
- Radares terrestres.
- Sensores navales.
- Otros aviones de combate.
- Sistemas de inteligencia y vigilancia.
Gracias a esa red, el arma podrá actualizar su trayectoria durante el vuelo y seguir objetivos situados mucho más allá del horizonte del piloto.











