

El caso encendió las alarmas entre los residentes permanentes de Estados Unidos: el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) detuvo a una abuela y maestra con green card desde 2013, a pesar de que un juez de inmigración ya había cerrado el proceso de deportación en su contra. La mujer, sin antecedentes penales, había estado siete meses fuera del país para cuidar a su padre enfermo.
ICE detuvo a una abuela con green card desde 2013 y legal en el país desde hace 27 años
La detenida es Venkata Vasamsetty, una maestra de 59 años que trabaja con alumnos con necesidades especiales en el sistema de escuelas públicas del condado de Wake, en Carolina del Norte. Es residente permanente legal desde 2013, madre de dos hijos ciudadanos estadounidenses y abuela de dos nietos también ciudadanos.
El ICE la detuvo el 11 de agosto de 2026, cuando se presentó a una cita de control (check-in) en Charlotte, Carolina del Norte, a la que, según su abogada, no estaba legalmente obligada a asistir. Fue trasladada a un centro de detención en Georgia. Su familia y su equipo legal remarcan que no tiene antecedentes penales y que ha vivido de forma legal en el país durante más de 27 años.

Un juez había cerrado el proceso de deportación en su contra: la detuvieron igual
Este es el punto que más sorprende del caso. El proceso se había iniciado en 2022 por una ausencia prolongada del país, pero el 19 de mayo de 2026 un juez de inmigración cerró el caso de deportación, al concluir que el gobierno no había cumplido con el estándar de prueba “clara y convincente” para demostrar que la mujer había abandonado su residencia.
Pese a ese fallo a favor, el ICE la detuvo meses después en un chequeo posterior. Según su equipo legal, funcionarios de la oficina de Charlotte alegaron que sus registros internos no se habían actualizado tras la decisión del juez. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS), por su parte, sostiene que la detuvo por considerarla removible por haber abandonado su estatus de residente permanente.
El riesgo de perder la green card por permanecer seis meses fuera del país
El caso pone el foco en una regla que muchos residentes permanentes desconocen. La ley de inmigración estadounidense (INA §101(a)(13)(C)(ii)) establece que un residente permanente que se ausenta del país por más de 180 días (seis meses) puede ser tratado, al regresar, como si buscara ingresar nuevamente al país. Esto habilita un escrutinio mayor en la frontera.
El riesgo se agrava con ausencias más largas: una salida de un año o más puede invalidar, en ciertos casos, la green card como documento de viaje. La herramienta para protegerse es el permiso de reingreso (Formulario I-131), que debe solicitarse desde dentro de Estados Unidos antes de salir del país.
El punto es especialmente relevante para la comunidad latina: según la Oficina de Estadísticas de Seguridad Nacional del DHS, México aporta casi una cuarta parte de todos los residentes permanentes del país, el grupo más numeroso.












