

Durante años, los llamados “secretos de la abuela” eran puestos en duda por su carácter casero y ahorrador. No obstante, con el avance de los productos naturales, estos “trucos” comenzaron a ser más atractivos para los encargados de mantener el hogar en orden.
La infusión de cascaras de mandarina, pimienta y canela es usada por miles de personas que prefieren hacer esta mezcla en casa antes de comprar productos químicos potencialmente peligrosos que podrían contener sustancias nocivas para los integrantes de la casa.

¿Para qué sirve?
Es recomendado utilizarlo como aromatizador de ambiente. Cuando se calienta, las cascaras de la mandarina liberan aceites esenciales que poseen un aroma fresco y dulce. Por otro lado, la canela aporta esa fragancia cálida y además, contiene propiedades antimicrobianas que ayudan a la sensación de que el aire está mas limpio. Por último, la pimienta le da el toque especiado para equilibrar el aroma.
Cuando se usa de esta manera, el aroma de la casa mejora significativamente neutralizando otros olores y sin la necesidad de recurrir a productos químicos industriales.

¿Cómo hacerlo?
La preparación es sencilla: se colocan cáscaras de mandarina, dos ramas de canela y una pizca de pimienta en una olla con agua. A continuación, se hierven a fuego bajo durante unos 15 minutos sin tapa, con las puertas internas de la casa abiertas para que el aroma se disperse mejor. Conforme el agua se evapora, se puede reponer para mantener la fragancia.
¿Por qué es mejor?
Comparado con ambientadores industriales, esta mezcla natural no contiene químicos sintéticos ni perfumes artificiales, utiliza ingredientes que muchos ya tienen en casa y aprovecha restos de fruta que normalmente se desecharían.
Los aceites esenciales liberados son compuestos aromáticos naturales que pueden ser más agradables y menos irritantes para algunas personas que los productos comerciales.











