Con el paso del tiempo, los orificios del cabezal de la ducha acumulan sarro debido a los minerales presentes en el agua. Esto puede provocar que el agua salga de manera irregular, reducir la presión y obstruir algunos de los orificios de salida.
Si bien el bicarbonato de sodio y el vinagre son trucos caseros populares para combatir esta problemática, existe una alternativa particularmente útil al momento de eliminar las incrustaciones más difíciles: el ácido cítrico.
Por qué puede aparecer sarro en los orificios de la ducha
El sarro se forma cuando el agua rica en calcio y magnesio deja depósitos minerales sobre las superficies. Estos residuos pueden adherirse a los orificios del rociador y afectar el flujo del agua. Cuando la acumulación es importante, la ducha puede perder presión.
En ese sentido, el ácido cítrico es conocido por su capacidad para disolver depósitos de cal y minerales acumulados, actuando de forma más directa sobre las incrustaciones.
Cómo aplicar este truco para limpiar el sarro de la ducha
El procedimiento es sencillo
- Disolver entre dos y tres cucharadas de ácido cítrico en agua caliente
- Depositar la mezcla en un recipiente
- Sumergir el cabezal de la ducha durante un par de horas
- Retirar y lavar
- Dejar correr el agua unos minutos para expulsar cualquier residuo
La frecuencia de uso de este truco dependerá de la dureza del agua en cada zona.