Lejos de lo que muchos deben pensar, el vodka no solo se utiliza para crear tragos, también tiene potencial para ayudar a retrasar el marchitamiento de algunas flores.
El efecto de relaciona de forma directa con el alcohol, que interfiere en procesos vinculados al envejecimiento vegetal. No obstante, para lograr el efecto deseado se debe administrar la cantidad justa.
¿Para qué sirve diluir vodka en el agua del florero?
Agregar una pequeña cantidad de vodka al agua puede contribuir a prolongar la apariencia física de un ramo de flores cortadas. John Dole, profesor de horticultura de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, explicó que el alcohol actúa inhibiendo la producción de etileno, la hormona vegetal que participa en el proceso de envejecimiento de muchas flores.
Cuando las flores cortadas envejecen, pueden aparecer señales como:
- Marchitamiento y pérdida de firmeza.
- Amarillamiento de las hojas.
- Apertura excesiva de las flores.
- Caída progresiva de los pétalos.
¿Por qué recomiendan diluir vodka en el florero?
La recomendación surge dado que el etanol presente en el vodka puede interferir con la producción de etileno y de esa manera, retrasar el deterioro de las flores. No obstante, las plantas solo toleras concentraciones reducidas de alcohol.
Por ende, no se debe colocar vodka directamente sobre las flores ni llenar con una parte importante el florero, sino que debe usarse una pequeña cantidad que varía dependiendo el tamaño de florero y la cantidad de agua.
¿Cómo usar este truco de forma correcta?
Para probar el método hay que mantener una dilución muy suave. Para el vodka, que suele tener un 40% de graduación, se propone usar unos 20 mililitros por cada litro de agua. Esto dejaría una concentración final cercana al 0.8%.
También conviene acompañar este truco de los cuidados habituales que se deben tener con las flores cortadas, como usar un florero limpio, cortar una pequeña parte de los tallos antes de colocarlos en el agua y renovar el líquido cada tres días.