

La política migratoria impulsada por Donald Trump volvió al centro del debate en Estados Unidos tras la publicación de un nuevo análisis que pone en duda uno de sus principales argumentos: que la expulsión de inmigrantes genera más oportunidades laborales para los estadounidenses.
De acuerdo con una reciente investigación económica, el aumento de las redadas y arrestos del ICE no solo afectó a trabajadores extranjeros, sino que también terminó perjudicando a miles de ciudadanos nacidos en el país.
Qué reveló el nuevo estudio sobre las deportaciones y el empleo
El informe, elaborado por especialistas del National Bureau of Economic Research (NBER), analizó regiones donde se intensificaron los operativos migratorios durante los primeros meses del actual mandato de Trump y comparó esos resultados con zonas donde la actividad del ICE fue menor.

La conclusión fue contundente: cuando disminuye la presencia de trabajadores inmigrantes, también cae la demanda de empleo para otros sectores de la economía.
Según los datos:
- por cada arresto realizado por ICE, varios trabajadores inmigrantes dejaron de participar del mercado laboral;
- sectores como construcción, agricultura y manufactura fueron los más afectados;
- esa reducción impactó en la producción de empresas locales;
- como consecuencia, también se recortaron puestos ocupados por ciudadanos estadounidenses.
Los investigadores sostienen que la menor disponibilidad de mano de obra genera un efecto dominó que termina debilitando la actividad económica regional.
Por qué las redadas migratorias pueden afectar a toda la economía
Economistas que participaron del estudio remarcaron que la pérdida de trabajadores inmigrantes reduce el consumo, la productividad y los ingresos de negocios locales.
En términos prácticos, eso significa menos ventas, menor inversión y, finalmente, más despidos.
El debate sobre la inmigración en Estados Unidos suele centrarse en la seguridad fronteriza y el empleo, pero este reporte plantea una mirada diferente: que las deportaciones masivas podrían ser económicamente contraproducentes.













