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Aunque hay muchas patologías que no tienen cura y son no trasmisibles, existen varias enfermedades que pueden evitarse si te toman las prevenciones requeridas y se reconocen los factores de riesgo.
Por eso, conoce todo lo que tienes que saber sobre tendinitis de aquiles y cuáles son los más efectivos tratamientos para atenuar los síntomas.

¿Qué es la tendinitis de Aquiles?
Según explica el portal sobre salud Mayo Clinic, la tendinitis de Aquiles es una inflamación del tendón de Aquiles, que conecta los músculos de la pantorrilla con el hueso del talón. Esta condición suele ser causada por el uso excesivo, lesiones o cambios bruscos en la actividad física, afectando principalmente a deportistas y personas activas.
Los síntomas de la tendinitis de Aquiles incluyen dolor y rigidez en la parte posterior del tobillo, especialmente al caminar o realizar actividades deportivas. El tratamiento puede incluir reposo, fisioterapia y, en casos severos, cirugía para reparar el tendón dañado.
¿Cuáles son los síntomas de la tendinitis de Aquiles?
Los síntomas de la tendinitis de Aquiles incluyen:
- Dolor leve en la parte posterior de la pierna o arriba del tobillo después de correr o practicar deportes.
- Episodios de dolor más graves tras correr durante un período largo, subir escaleras o saltar.
- Dolor ligero o rigidez, especialmente por la mañana, que mejora con actividad leve.
¿Cómo saber si una persona tiene tendinitis de aquiles?
El diagnóstico de la tendinitis de Aquiles comienza con una exploración física en la que el médico presiona suavemente la zona afectada para identificar la ubicación del dolor, así como la presencia de sensibilidad o hinchazón. Además, se evalúan la flexibilidad, la alineación, la amplitud de movimiento y los reflejos del pie y del tobillo.
Para obtener una evaluación más precisa, el médico puede solicitar pruebas de diagnóstico por imágenes. Las radiografías ayudan a descartar otras enfermedades, mientras que la ecografía permite visualizar los tejidos blandos y el flujo sanguíneo en tiempo real. La resonancia magnética proporciona imágenes detalladas del tendón de Aquiles, facilitando un diagnóstico más completo.

¿Cómo prevenir y tratar la tendinitis de Aquiles?
Para tratar la tendinitis de Aquiles, es fundamental comenzar con medidas de cuidado personal, como el reposo y la aplicación de hielo en la zona afectada. Si los síntomas son graves o no mejoran, es recomendable consultar a un médico para evaluar otras opciones de tratamiento.
Los medicamentos antiinflamatorios de venta libre, como el ibuprofeno o el naproxeno, pueden ser útiles para aliviar el dolor y reducir la inflamación. Si estos no son suficientes, el médico puede recetar medicamentos más fuertes para un alivio adecuado.
La fisioterapia es una opción efectiva que incluye ejercicios de estiramiento y fortalecimiento, especialmente el fortalecimiento excéntrico, que ayuda a la recuperación del tendón. Además, el uso de dispositivos ortopédicos, como cuñas o plantillas, puede aliviar la tensión en el tendón y mejorar la comodidad al caminar.











