El sedentarismo prolongado puede influir en la forma en la que el organismo procesa el azúcar después de comer. Para las personas mayores de 45 años que pasan muchas horas sentadas, incorporar pausas breves de movimiento podría ser una alternativa sencilla para interrumpir esos períodos de inactividad.
Un estudio publicado en 2012 en la revista científica Diabetes Care analizó qué ocurría cuando adultos de entre 45 y 65 años interrumpían el tiempo sentado con caminatas de apenas dos minutos. Los investigadores compararon pausas de intensidad ligera y moderada con una jornada sin interrupciones para evaluar los cambios en la glucosa y la insulina.
Los resultado mostraron una mejor respuesta glucémica u de insulina durante las horas posteriores a una bebida de prueba entre quienes realizaron las caminatas.
Qué efecto tiene caminar 2 minutos cada 20 minutos sobre el azúcar en sangre y la insulina
Caminar durante dos minutos cada 20 minutos podría ayudar a controlar la respuesta del organismo al azúcar después de comer. Así lo confirmó la ciencia mediante un estudio publicado en 2012 en la revista científica Diabetes Care, el cual analizó cómo influían las pautas de actividad física en los niveles de glucosa y de insulina de adultos que permanecían sentados durante períodos prolongados.
Los investigadores encontraron que interrumpir el sedentarismo con caminatas breves redujo entre un 24,1% y un 29,6% la respuesta glucémica acumulada durante las cinco horas posteriores al consumo de una bebida de prueba, en comparación con permanecer sentado sin interrupciones. La respuesta de la insulina también fue aproximadamente un 23% menor en las dos modalidades de caminata evaluadas, tanto a intensidad ligera como moderada.
Cómo se realizó el estudio y qué deben saber los mayores de 45 años
El ensayo incluyó a 19 adultos de entre 45 y 65 años con un sobrepeso y obesidad. Los investigadores compararon tres condiciones experimentales:
- Permanecer sentados sin interrupciones.
- Caminar durante dos minutos a intensidad ligera cada 20 minutos.
- Realizar pausas de la misma duración a intensidad moderada.
En este sentido, durante la jornada los participantes consumieron una bebida estandarizada que contenía glucosa y grasa. A partir de ese momento, los investigadores midieron las respuestas metabólicas durante 5 horas comparando las diversas condiciones en los mismos participantes.
Para las personas mayores de 45 años que pasan muchas horas sentadas, incorporar pausas breves para caminar puede ser una estrategia sencilla para interrumpir el sedentarismo. Cabe destacar que esta investigación no evaluó los efectos de mantener el mismo hábito durante meses ni permite asegurar que todas las personas obtengan los mismos resultados.