“Lo que se plantea no es ni la congelación ni la liquidación del acuerdo que se firmó el día sábado”, afirmó el canciller Mario Lubetkin tras conocerse la resolución del Parlamento Europeo de remitir el acuerdo con el Mercosur al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE).

Con 334 votos a favor, 324 en contra y 11 abstenciones, los legisladores de la Eurocámara se pronunciaron a favor de solicitar al tribunal que dictamine si el acuerdo entre la UE y el Mercosur respeta los tratados del bloque europeo.

La novedad surgió pocos días después que las autoridades europeas y latinoamericanas se reunieran en Asunción, Paraguay, para firmar el acuerdo que la UE aprobó de forma preliminar tras 20 años de negociaciones.

Las bases jurídicas, tanto del acuerdo de asociación como del acuerdo comercial interino (ITA, por las siglas en inglés) -que estaba previsto que se pusiera a consideración del Parlamento Europeo para su ratificación-, serán ahora objeto de evaluación por la Corte.

“El Parlamento Europeo continuará examinando los textos, a la espera del dictamen del Tribunal de Justicia. Después, deberá decidir si da su aprobación o no al acuerdo”, señala un comunicado del órgano legislativo.

Lubetkin aseguró que esta decisión “no es un congelamiento”, sino, en todo caso, una “postergación de los tiempos de ratificación del Parlamento Europeo para que entre en funciones”.

De todas maneras, señaló que, para tener claro “qué es lo que va a pasar ahora” porque “tenemos que hablar con las autoridades europeas, que, sin duda, quienes estaban y lucharon a favor de concretar esto también deben estar afectados, como estamos afectados todos nosotros”.