

Durante los próximos 45 días regirá una cláusula de salvaguarda en la negociación tripartita donde la empresa Fábricas Nacionales de Cerveza (FNC) -propiedad de la multinacional Ambev- no podrá concretar los despidos de los operarios que actualmente se encuentran en el seguro de paro, mientras que el sindicato se comprometió a no adoptar medidas de fuerza.
El principal punto de discusión es el futuro de los puestos de trabajo afectados por el proyecto para concentrar la producción cervecera en Montevideo y dejar de producir en la planta de Minas, en el departamento de Lavalleja.
Por ese motivo, la planta de Montevideo se encuentra actualmente operativa con normalidad, explicó el dirigente sindical Bruno Pastorino en declaraciones a radio Monte Carlo.

La próxima instancia de negociación tripartita está prevista para el miércoles, y el sindicato espera presentar sus planteos ante la compañía y el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS).
La intención de la multinacional Ambev es cerrar la planta cervecera de Minas y eso fue comunicado en una asamblea en la que participaron los 59 trabajadores de la planta, ubicada en el departamento de Lavalleja y los dirigentes de la Federación de Obreros y Empleados de la Bebida.
Esta reestructura involucra unos 80 puestos de trabajo, de los cuales 59 corresponden a la planta de Lavalleja.
Preservar los empleos de Minas
Pastorino explicó que los 45 días serán utilizados para intentar reducir el impacto laboral de la decisión empresarial y sostuvo que la prioridad será preservar los puestos de los 59 trabajadores de Minas.

“Vamos a poner arriba de la mesa la preservación de los puestos de trabajo”, señaló el dirigente sindical, quien cuestionó que la alternativa presentada hasta ahora contemple mantener apenas unos 20 empleos dentro de la reestructura.
El gremio también pretende volver a discutir la viabilidad de mantener la actividad en Minas, aunque reconoce que las condiciones actuales son más adversas que cuando la situación de la planta se analizó en 2024.
Entre los factores que complicaron el escenario, Pastorino mencionó la evolución del consumo, el crecimiento de las importaciones y las diferencias cambiarias y de costos existentes entre Uruguay, Argentina y Brasil.
La negociación con el gobierno
En forma paralela a la discusión laboral existe una negociación entre la multinacional y el gobierno sobre las condiciones necesarias para sostener la producción nacional.
En ese sentido, Pastorino dijo que las conversaciones entre la empresa y el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) están avanzando.
“No puede ser que sí haya una inversión, sí haya un mantenimiento de la industria nacional, pero que sea a costa de reestructura y pérdida de puestos de trabajo”, cuestionó Pastorino.










