El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) anunciaron este miércoles que el gobierno decidió mantener a las Administradoras de Fondos de Ahorro Previsional (AFAP) en su función de administrar las cuentas personales de los trabajadores afiliados al sistema previsional. Con esa decisión, el Ejecutivo descartó la fórmula que había surgido en el Diálogo Social —y que había sido aceptada por la Mesa Representativa del PIT‑CNT a fines de abril— de pasar esa administración a un organismo estatal en régimen de monopolio.
La comunicación, difundida en español e inglés para dar certezas a fondos de inversión internacionales que guardaban una definición, subraya que el gobierno optó por “reconocer las fortalezas actuales” del sistema de jubilación por ahorro personal. En el comunicado, las autoridades describen el entramado que mantienen:
- Un sistema previsional basado en tres pilares: un pilar solidario no contributivo, un pilar de reparto intergeneracional y un pilar de ahorro individual obligatorio.
- Gestión del fondo de ahorro provisional por administradores profesionales, públicos y privados.
- Cuentas individuales del pilar de capitalización intransferibles y de propiedad de cada afiliado.
- Supervisión y regulación acorde a altos estándares y mejores prácticas internacionales.
Medidas anunciadas para mejorar el sistema El MEF y la OPP detallaron una serie de cambios orientados a fortalecer la operativa y la protección del afiliado, sin modificar la titularidad ni el rol administrativo de las AFAP:
- Mayor asesoramiento al afiliado, con sistemas de información de alta calidad.
- Implementación de una ventanilla única para trámites jubilatorios y mayor flexibilidad en la elección de AFAP.
- Asignación de nuevos afiliados a las AFAP mediante licitación o mecanismos de asignación competitiva.
- Reducción de la prima de seguro para jubilados.
- Permitir que las AFAP amplíen su portafolio de inversiones.
- Reducción de las comisiones que pagan los afiliados.
Contexto y reacción sindical
La decisión del gobierno constituye un giro respecto a la propuesta en abril, cuando —previo al acto del PIT‑CNT por el Día de los Trabajadores— se acordó en el Diálogo Social la transferencia del rol de administración de cuentas personales a un organismo estatal (sin definir si sería una entidad nueva o el Banco de Previsión Social). Aquella propuesta implicaba que las AFAP dejaran de tener vínculo directo con los afiliados y pasaran a actuar exclusivamente como agentes de inversión de fondos no individualizados.
Esa propuesta, que la Mesa Representativa del PIT‑CNT avaló en su momento, ahora fue dejada sin efecto por el Ejecutivo. Desde la central obrera ya se había anunciado malestar por “cambios regresivos” aplicados tras el diálogo; el Secretariado Ejecutivo resolvió convocar un paro general para el 11 de agosto, medida que será sometida a votación en la Mesa Representativa con participación de todos los sindicatos con voz y voto.
Posibles impactos y expectativas
La reversión anunciada busca calmar la incertidumbre de inversores y afiliados, y preservar la estructura de cuentas individuales que el Ejecutivo ahora declara como fortaleza. Las propuestas —en particular la reducción de comisiones, la ventanilla única y la mayor transparencia informativa— podrían mejorar la experiencia de los afiliados y la competitividad del sistema, si se aplican con controles regulatorios adecuados.
No obstante, la tensión entre el gobierno y los sectores sindicales persiste: para el PIT-CNT la cuestión no es solo la forma institucional sino la confiabilidad del proceso de diálogo social y el cumplimiento de los acuerdos. La central sostiene que los pactos alcanzados en la concertación deben respetarse y que cambios unilaterales minan la confianza en la metodología.