Las principales cámaras empresariales emitieron una dura advertencia sobre el impacto de las continuas interrupciones en los servicios portuarios, que describieron como una situación “insostenible” para la producción, el comercio y la economía uruguaya. En una declaración conjunta, las entidades subrayaron su “responsabilidad de advertir acerca de la gravedad, urgencia e implicancias de la actual crisis de producción y comercio exterior”.
Según el comunicado, en los últimos 16 meses se registraron interrupciones en 15 de ellos, con un enfoque particular en la terminal especializada en contenedores —la Terminal Cuenca del Plata (TCP)— y advirtieron que “la medida de hoy extiende la afectación a todos los puertos del país y a todas sus actividades”. En lo que va del año contabilizaron 44 días con cortes, por encima de los 35 días reportados en 2025, y estimaron que en promedio el 70% de los movimientos de contenedores se ve afectado.
Las cámaras detallaron consecuencias concretas: faltantes de insumos para la producción, escasez de artículos de consumo, envíos a seguro de paro, aumento de costos e incidencia en los precios. También señalaron que la incertidumbre recurrente por el cierre intermitente de la principal conexión del país con el mundo erosiona la confianza de clientes internacionales, deteriora la imagen país y perjudica las políticas de competitividad y las metas de crecimiento que promueve el Gobierno.
“El esfuerzo de las empresas debería estar concentrado en crecer. Sin embargo, la energía del día a día está puesta en sortear las barreras generadas por esta situación”, expresaron, subrayando que la falta de certezas daña la conectividad y aleja a Uruguay del objetivo de convertirse en un hub logístico regional. En ese sentido, reclamaron de manera contundente un “sistema portuario operativo, estable, previsible y confiable”, y recordaron que preservarlo es “una responsabilidad colectiva porque está en juego el interés del país”.
Las cámaras empresariales exigieron una respuesta “urgente y definitiva” ante lo que calificaron como un punto de quiebre de la situación. El pronunciamiento agrega presión sobre el Ejecutivo, que en las últimas semanas planteó medidas como la implementación de guardias mínimas y dejó la opción de declarar la esencialidad como último recurso si no se alcanza un acuerdo entre la empresa y el sindicato en el plazo fijado.
En el corto plazo, las demandas del sector privado podrían endurecer las negociaciones y acelerar la búsqueda de soluciones técnicas y políticas que garanticen la operativa portuaria. Empresarios y autoridades deberán, según las cámaras, coordinarse para evitar nuevos episodios que pongan en riesgo cadenas de suministro, inversiones y el comercio exterior, pilares clave para la recuperación y crecimiento de la economía nacional.