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Puerto Quequén fue escenario de un verdadero hito para la sustentabilidad en el transporte marítimo internacional, al recibir al buque tanque y quimiquero “Santiago I”. La embarcación destaca por ser pionera en la implementación de una novedosa tecnología de propulsión eólica asistida, lo que marca un paso firme hacia la descarbonización del sector.
Perteneciente a la compañía Marflet Marine y con un porte bruto de 49.999 toneladas, el Santiago I se encuentra realizando su primer viaje tras la reciente instalación de cuatro velas de succión eSAIL® de 22 metros de altura, desarrolladas por la empresa española bound4blue.
A diferencia de las velas de tela tradicionales, estas imponentes estructuras tubulares aprovechan la fuerza del viento a través de un sistema aerodinámico de vanguardia. Mediante un mecanismo de succión, hacen circular el aire sobre su superficie, generando una fuerza de sustentación que contribuye directamente a empujar el barco.
Menor esfuerzo
Esta fuerza propulsora adicional permite que el motor principal de la nave realice un menor esfuerzo. Como resultado directo, el Santiago I logrará una importante reducción en la quema de combustibles fósiles y en la emisión de gases contaminantes. Se estima que el ahorro energético oscilará entre el 10% y el 15%, dependiendo de las rutas transitadas y de las condiciones meteorológicas y de viento a las que se enfrente.
La llegada de este buque a las instalaciones de Puerto Quequén no solo llama la atención por su impacto visual, sino que representa un dato de gran relevancia para la industria naval: con esta iniciativa, Marflet Marine se ha convertido en el primer armador de toda la flota mercante española en utilizar este tipo de tecnología de velas de succión.
Las imágenes tomadas en la estación marítima local dan cuenta de cómo las innovaciones aplicadas a los buques mercantes ya son una realidad tangible en las aguas argentinas, reafirmando el compromiso global de la logística marítima con el medio ambiente y la eficiencia energética.