MIÉRCOLES 24/04/2019

Autos eléctricos: ¿son viables en la Argentina?

A pesar de que la tecnología existe y las reglamentaciones para implementarla son un hecho, esta alternativa de transporte todavía depende de otras variables.

Autos eléctricos: ¿son viables en la Argentina?

El mundo avanza en la implementación de vehículos eléctricos, sin embargo, a nivel local, la tendencia se desarrolla muy lentamente. Los factores que impiden la implementación total de esta tecnología van desde los altos precios de los vehículos y la falta de tendido de cargadores eléctricos en las ciudades, hasta el estado de la red de abastecimiento eléctrico de la Argentina, que haría imposible proveer a millones de usuarios. 

En este sentido, Diego Prado, vocero de Toyota, destaca algo fundamental: “La matriz energética argentina no es renovable, se consumen restos fósiles para generar electricidad. Con lo cual, no es muy ecológico todavía dar este paso en nuestro país”.

Por eso, desde Toyota hacen hincapié en alternativas intermedias como los vehículos electrificados o híbridos, automóviles con dos motores, uno a combustión y otro eléctrico. El primero y más conocido exponente fue el Prius, lanzado en 1997, que cuenta con una batería autocargable, que se alimenta cada vez que el vehículo frena. Esta tecnología hace que automáticamente se vaya alternando el uso de energía (nafta o electricidad almacenada). En este tipo de vehículos, el arranque siempre se realiza en modo eléctrico y, luego, cuando se requiere mayor potencia, pasa a combustión. Así llega a ahorrarse casi el 50% del consumo de nafta. 

Luego aparecieron los modelos híbridos enchufables, iguales a los anteriores pero con la batería recargable con energía eléctrica externa, una alternativa que, a nivel local, cuenta con el impedimento fundamental de la falta de infraestructura eléctrica necesaria para poder hacer las recargas sin afectar a la red. 

Prado también menciona los nuevos modelos eléctricos enchufables, una tecnología más incipiente que, según explica, funciona con celdas de hidrógeno.

“Este tipo de vehículos se carga con hidrógeno líquido comprimido, que se obtiene de cualquier fuente renovable, como el agua. Tiene celdas donde se libera el hidrógeno y, al ponerse en contacto con el oxígeno, generar energía. Esta ofrece una autonomía de 800 kilómetros con los mismos tiempos de carga que un tanque de nafta”, detalla el vocero de Toyota, aunque resalta que el principal inconveniente, hoy por hoy es la falta de producción del hidrógeno y la consiguiente generación de la red de estaciones de servicio que serán necesarias para generar el mercado.

Tendencia mundial

A nivel internacional, muchos son los países con grandes problemas de superpoblación y contaminación ambiental que decidieron impulsar el uso de esta tecnología.

Francisco Newland, analista de proyectos de Renovar Energía, compañía especializada en diseñar soluciones técnicas para la aplicación de energías sustentables, explica: “Allí donde los autos eléctricos son furor, los gobiernos otorgan beneficios impositivos para promover su uso. A nivel local, además de la falta de infraestructura de carga, el alto costo de los vehículos es otra de las grandes dificultades que tiene este mercado”. 

Acerca de la posibilidad de implementar cargadores eléctricos en las distintas estaciones de servicio del país, Newland señala: “Recién este año, YPF instaló surtidores en la Ciudad de Buenos Aires, pero no los llegaron a usar porque Edesur quiere controlar la venta de energía. De todas formas, estamos participando en dos licitaciones para instalar ocho surtidores nuevos en la Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Santa Fe. Aunque el negocio no está instalado aún en el país, las consultas sobre la posibilidad de instalar surtidores son cada vez más numerosas por parte de los estacioneros”. 

Finalmente, existe otra gran limitación que pone en duda a los usuarios, y es la autonomía de los autos eléctricos. Los más populares llegan a recorrer, en promedio, entre 100 y 150 kilómetros con una sola carga, lo cual hace que el principal uso sea únicamente urbano. Además, el tiempo de recarga, que en una red doméstica va de las cinco a las ocho horas, también es otro impedimento. 

Las empresas saben que la energía renovable es el futuro y hacia ello enfocan su trabajo desde hace varios años.

“Creemos que, para 2050, Toyota no va a comercializar más vehículos de combustión de fósiles y, para llegar a eso, vamos avanzando paso a paso en el día a día de la electrificación. Para 2025, Toyota asumió el compromiso de que  sus líneas tendrán versiones electrificables”, adelanta Prado, quien destaca que, actualmente Toyota vende 1,5 millones de vehículos híbridos al año a nivel mundial, lo que representa un 15% de las ventas globales. Durante 2019, se estima que llegarán al mercado local más modelos de autos eléctricos, entre ellos el Volkswagen Golf GTE y el Nissan Leaf.

Transporte público y de cargas

En la Ciudad de Buenos Aires, hay aproximadamente 15.000 colectivos circulando, que recorren unos 250 kilómetros por día y emiten 1700 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2) anuales. Si todos ellos se transformaran, al menos, a gas, se obtendría un gran beneficio para el medioambiente y, también, en lo que respecta a contaminación sonora. 

“A largo plazo, estamos de acuerdo en que la electricidad es la mejor opción, pero, mientras tanto, hay que intentar realizar el menor impacto ambiental posible”, explica Alejandro Pazos, vocero de Scania Argentina, y agrega que los combustibles alternativos deben estar alineados con la matriz energética de cada país.

“En el caso de la Argentina, por su amplia disponibilidad, creemos que el gas y el biodiésel son las alternativas indicadas en el mediano plazo”, apunta, al tiempo que destaca que, a nivel global, están trabajando con tres pilares para lograr un sistema de transporte más sustentable: la eficiencia energética, los combustibles alternativos y la electrificación, y el Transporte Seguro e Inteligente, que se implementa a través del Sistema de Gestión de Flotas, que recoge los datos de circulación para poder analizar la eficiencia en la cadena de valor del transporte. 

Scania, junto a la firma de higiene urbano Cliba, realizó una prueba durante un año con un camión de recolección de residuos que funciona 100% con biodiésel. Los resultados: una reducción del 80% en la emisión de gases contaminantes, cero emisión de dióxido de azufre y menos desgaste del motor. Todo ello sin perder la potencia ni el rendimiento.

Además, la Línea 132 de colectivos está actualmente en proceso de implementación de unidades similares y, en conjunto con el Gobierno porteño, se estudiará la performance de las unidades en un recorrido 100% urbano. Producir tecnología sustentable y combustibles alternativos es un gran paso, como explican desde Scania, pero este debe ir de la mano de alianzas estratégicas entre empresas y el Estado.

De fabricación local

Sero Electric es la primera fábrica nacional de vehículos eléctricos que desarrolla unidades livianas, ágiles y versátiles. En un principio, fueron muy bien recibidos para el transporte dentro de countries, patrullaje de seguridad o centros comerciales, y hoy ya están próximos a recibir el permiso para circular por las calles.

El 85% de cada unidad está construido con piezas nacionales, y se trata de una movilidad de bajo costo y bajo mantenimiento. Con menos de $ 20, lo que equivale a una carga, se recorren 70 kilómetros.

Guadalupe Naya, encargada de Marketing y Distribución de la firma, explica que, hasta que salga la homologación de la ley que habilite a sus vehículos a circular por la vía pública, la empresa continúa finalizando ensayos sobre cada modelo, y está trabajando en el proceso productivo y de mejora de calidad.

“En comparación con otros países, nosotros recién nos estamos iniciando en el mercado de vehículos eléctricos. Creemos que el principal paso es que las autoridades estatales sean las que den el ejemplo acerca del uso de esta movilidad ecológica y económica”, explica Naya.

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