Casi 7 millones de personas cuentan con un plan de medicina prepaga como cobertura principal en la Argentina. Sin embargo, detrás de quienes hoy forman parte del sistema privado aparece una realidad que no es tan visible. Y es que millones de personas siguen aspirando a acceder a una cobertura de salud privada, pero quedan afuera por cuestiones económicas, trabas administrativas o simplemente por desconocimiento.
Así lo confirma un relevamiento elaborado por MiObraSocial.com.ar entre más de 6000 usuarios del portal entre marzo y mayo de este año. Concretamente, el estudio indica que el 63% de las personas que actualmente no tiene prepaga asegura que le gustaría contar con una.
Entre quienes desean acceder a una prepaga pero hoy no la tienen, las principales barreras aparecen en torno al costo. El 31% asegura que no puede pagarla, mientras que otro 27% señala que no tiene aportes laborales y tampoco puede afrontarla de manera particular. En conjunto, casi seis de cada diez personas quedan excluidas por razones estrictamente económicas.
Pero el dinero no es el único obstáculo. El estudio también detectó problemas en cuanto al sistema y la falta de información. Un 12% afirma que no puede derivar sus aportes de obra social hacia una prepaga, mientras que el 30% directamente desconocía que tenía esa posibilidad.
En este sentido, los datos muestran que más de cuatro de cada diez personas interesadas en acceder a una cobertura privada podrían estar más cerca de hacerlo, aunque quedan afuera por barreras administrativas o por no conocer las opciones disponibles.
“No es falta de interés en la prepaga. Es falta de acceso”, explicó Mariana Di Franco, socia fundadora de MiObraSocial.com.ar. Y agregó: “Hay una idea instalada de que la gente dejó de querer prepaga, y los datos muestran exactamente lo contrario. El deseo de acceder sigue siendo altísimo. El problema es que para millones de personas hoy es económicamente imposible o administrativamente confuso”.
Un informe del Instituto Argentina Grande (IAG) indicó que más de 742.000 personas abandonaron la medicina prepaga durante los últimos dos años, principalmente por el impacto de los aumentos de cuotas. Sin embargo, los números también sugieren que el sistema convive con una demanda latente que permanece insatisfecha.