Cementos Avellaneda adquirió el 70% de Protex, una histórica empresa argentina de la construcción. Con esta compra, la cementera incorpora nuevos productos a su cartera, entre ellos impermeabilizantes, selladores, aditivos y revestimientos.

Mientras la empresa compradora asumirá la gestión de Protex, los actuales accionistas continuarán como socios minoritarios y mantendrán representación en el directorio. Según informó la empresa, la marca conservará su identidad y continuará operando con normalidad.

La operación se concreta en un momento complejo para la actividad. Según un informe de Empiria Consultores, la construcción acumula 15 meses de estancamiento y la demanda de insumos cayó 22% en los últimos dos años.

La menor inversión en obra pública, el aumento de los costos medidos en dólares y la desaceleración del crédito hipotecario explican parte de la parálisis que atraviesa el sector.

Fundada a comienzos de los años 90 por Hugo Tomás Rosati, Protex se especializa en productos químicos para la construcción. La compañía opera una planta de más de 3000 metros cuadrados en San Martín, provincia de Buenos Aires.

Desde allí fabrica aditivos para hormigón, impermeabilizantes, morteros técnicos, adhesivos y revestimientos utilizados en obras de infraestructura, desarrollos inmobiliarios e instalaciones industriales.

Además del mercado local, exporta a más de 10 países de América latina, entre ellos Uruguay, Paraguay, Bolivia, Chile y Brasil. En el mercado argentino compite con multinacionales como la suiza Sika y la italiana Mapei.

Los últimos movimientos de Cementos Avellaneda

Controlada por la española Cementos Molins y la brasileña Votorantim Cimentos, Cementos Avellaneda opera plantas en Olavarría y La Calera, San Luis, y es una de las principales productoras de cemento del país.

La compañía anunció en 2017 un plan de inversiones por u$s 230 millones para ampliar la capacidad productiva de sus fábricas. Del total, u$s 200 millones se destinaron a la planta de La Calera y otros u$s 30 millones a la modernización de las instalaciones de Olavarría.

En 2023 inauguró junto a Industrias Juan F. Secco un parque solar en La Calera, San Luis, que demandó una inversión de u$s 25 millones. El proyecto cuenta con 46.800 paneles solares monocristalinos y una capacidad instalada de 22 MW. Según informó la empresa, permite abastecer con energía renovable más de la mitad de la demanda eléctrica de la planta y evitar la emisión de unas 22.600 toneladas de dióxido de carbono por año.

La cementera también integra la Global Cement and Concrete Association, entidad que reúne a las principales compañías del sector y que fijó como meta alcanzar la neutralidad de carbono para 2050.

La empresa atravesó además un conflicto gremial a fines del año pasado en su planta de Olavarría. La medida de fuerza fue impulsada por la Asociación Obrera Minera Argentina (AOMA) tras la finalización de seis contratos laborales. Según explicó la compañía en ese momento, la disputa se originó luego de la puesta en marcha de una nueva línea operativa vinculada al cambio de las bolsas de cemento de 50 a 25 kilos.

El conflicto derivó en una conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo y afectó parcialmente el despacho de productos embolsados y agregados graníticos. La planta emplea a más de 400 personas de manera directa.