En esta noticia
Hace apenas un año, MOM Sports hablaba de expandirse en Miami, donde ya tenía 4 tiendas, abrir nuevos mercados para exportar sus productos y ganar posicionamiento con acciones de marketing.
Hoy, la marca deportiva atraviesa una transformación profunda para garantizar su continuidad. Cerró casi todos sus locales en shoppings de la Argentina, concentró las aperturas en centros comerciales a cielo abierto del conurbano bonaerense y encontró una nueva forma de atraer clientes: vender ropa por kilo.
La decisión fue el resultado de una revisión de su estrategia comercial. Tras analizar el mercado, la empresa concluyó que su mayor oportunidad no estaba en competir como una marca aspiracional dentro de los grandes centros comerciales, sino en captar a un consumidor que prioriza la relación entre precio y calidad.
A partir de ese diagnóstico, reconfiguró su red comercial y comenzó a desembarcar en peatonales de alta circulación, con locales en San Martín, Morón, Lomas de Zamora, Florencio Varela y, más recientemente, José C. Paz.
Además, desarrolló un formato poco habitual para el mercado de indumentaria deportiva: la venta por kilo.
Hoy comercializa sus prendas a alrededor de $ 20.000 el kilo, una modalidad que permite que el cliente se lleve, en promedio, entre tres y cuatro prendas por compra.
La lógica apunta a simplificar la decisión y reforzar el posicionamiento de la marca como una alternativa de precios accesibles frente al avance de la ropa importada y plataformas internacionales de comercio electrónico.
El cambio también implicó redefinir dónde estar. Salvo el local que conserva en Tortugas Open Mall, MOM Sports dejó de apostar por los shoppings tradicionales, cuyos costos de operación considera poco compatibles con el segmento al que decidió dirigirse. En cambio, eligió corredores comerciales con fuerte circulación peatonal y un público más masivo, donde espera sostener un mayor volumen de ventas.
Giro de 180 grados
El contraste resulta llamativo porque representa un giro de 180 grados respecto del camino que la empresa mostraba hasta hace pocos meses.
En 2025 había anunciado su expansión en los Estados Unidos, con presencia en Miami y proyectos para seguir creciendo en ese mercado, además de avanzar con exportaciones.
En esa misma etapa buscó reforzar su posicionamiento con distintas acciones de marketing, entre ellas la confección de una cápsula personalizada para el presidente Javier Milei. Ese recorrido apuntaba a construir una marca con mayor visibilidad.
Hoy, en cambio, la prioridad pasó a ser otra: ampliar el volumen de ventas en el mercado masivo.
La estrategia también se apoya en la estructura industrial que la empresa desarrolló desde su creación.
Fundada en 2021 por el empresario textil Gabriel Corigliano, MOM Sports cuenta con plantas en San Martín, Vicente López, Chascomús y Justo Daract (San Luis), mientras que buena parte de su producción se completa mediante talleres y fábricas que trabajan bajo la modalidad de fasón. Esa combinación, según la empresa, le permite mantener una estructura de costos competitiva y abastecer el volumen que requiere su nueva red de locales.
La empresa también enfrentó en los últimos días un episodio judicial vinculado con su operación industrial. La Justicia decretó la quiebra de Shanghai Group, la sociedad creada para operar una planta textil en Catamarca, aunque la medida fue levantada tras la presentación realizada por la compañía.
Fernando Sánchez Badena, abogado de MOM Sports, explicó que el pedido de levantamiento fue presentado ante el tribunal y sostuvo que Shanghai Group había sido constituida exclusivamente para hacerse cargo de la operación de la planta catamarqueña. Según indicó, el proyecto terminó frustrándose pocos meses después de comenzar por los conflictos laborales y la imposibilidad de alcanzar condiciones que permitieran sostener una operación rentable.