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El capitán de la selección argentina Lionel Messi compró el 100% del club catalán UE Cornellà, en una operación que marca su desembarco como propietario en el fútbol europeo. El club confirmó la transacción, aunque sin revelar el monto.

El Cornellà compite en la Tercera RFEF y está ubicado en el cinturón metropolitano de Barcelona. Fundado en 1951, es una institución con fuerte arraigo local y reconocida por su trabajo en las inferiores, un activo central dentro del ecosistema del fútbol catalán.

Por su cantera pasaron futbolistas como Jordi Alba y David Raya, además de otros nombres que luego escalaron a ligas de mayor nivel. Ese recorrido refuerza su posicionamiento: no es un club de elite, pero sí una plataforma de desarrollo dentro de la cadena de talento europea.

En su comunicado, la institución señaló que la llegada de Messi busca fortalecer la estructura deportiva y consolidar un proyecto de largo plazo, con foco en juveniles y crecimiento institucional. El equipo, además, pelea por el ascenso dentro de su categoría, lo que agrega un componente deportivo inmediato a la inversión.

Control de la gestión

Con la adquisición del total del paquete accionario, Messi pasa a tener control pleno de la gestión, en lo que constituye su primer movimiento como propietario en Europa. La jugada se inscribe en una tendencia creciente en la industria: la de futbolistas que avanzan sobre activos deportivos. En esa línea aparecen casos como Gerard Piqué, con el Andorra, o David Beckham, impulsor del Inter Miami.

Esta transacción se suma al portafolio de negocios que Messi viene construyendo fuera de la cancha. A través de su family office, el capitán argentino tiene inversiones en real estate -con desarrollos en Miami y Europa-, hotelería de lujo con la cadena MiM Hotels, además de acuerdos comerciales globales con marcas como Adidas y Pepsi. También avanzó en proyectos vinculados al entretenimiento y el deporte, consolidando una estructura que combina ingresos comerciales, activos inmobiliarios y ahora, con el Cornellà, propiedad directa dentro de la industria del fútbol.

Mal trago para Messi: una empresa de bebidas lo demandó en la Justicia de los Estados UnidosFuente: Reuters

En esa lógica, el movimiento de Messi no es un caso aislado. En los últimos años, varios futbolistas y exfutbolistas avanzaron sobre la propiedad de clubes, en un fenómeno que combina conocimiento del negocio con búsqueda de nuevas fuentes de ingresos. El caso más visible es el de David Beckham, impulsor del Inter Miami CF, una franquicia que logró posicionarse globalmente a partir de su desembarco en la liga estadounidense.

En Europa, uno de los antecedentes más cercanos es el de Gerard Piqué, que lideró la compra del FC Andorra y encaró un proceso de profesionalización con ascensos consecutivos. A esos casos se suman otros nombres relevantes: Ronaldo Nazário, que fue accionista mayoritario del Real Valladolid CF; Zlatan Ibrahimović, con participación en el Hammarby IF; y Didier Drogba, vinculado al Phoenix Rising FC. En una escala distinta, también aparecen experiencias como la de Cesc Fàbregas, inversor en el Como 1907.