La cadena de farmacias Dr. Ahorro cerró todas sus sucursales en la Argentina y discontinuó su operación local, después de más de 20 años en el mercado. La empresa, que había llegado al país en 2002 con un modelo basado en medicamentos genéricos y precios bajos, bajó las persianas de los locales que todavía mantenía activos.
El cierre marca el desenlace de una crisis que se aceleró en los últimos meses. La compañía ya había reducido su estructura, había avanzado con cierres de sucursales y, a comienzos de año, solicitó la apertura de su concurso preventivo ante la Justicia Nacional Comercial por su “delicada situación financiera”.
Según publicó el sitio especializado Pharmabiz, Dr. Ahorro cerró hoy definitivamente las 33 farmacias que le quedaban en pie en la Argentina. La empresa, indicó el medio, se había quedado sin capital de trabajo y que la situación le impedía sostener el pago de salarios, proveedores y alquileres.
El cierre se produjo después de que la compañía no lograra encontrar un comprador para continuar la operación. De acuerdo con la misma publicación, el proceso quedó ahora supeditado a las decisiones del síndico de la convocatoria, en un escenario en el que la empresa conserva como principal activo una droguería ubicada en la calle Estomba, cuyo valor rondaría u$s 1 millón.
El concurso de Dr. Ahorro
Dr. Ahorro había solicitado la apertura de su concurso preventivo a través de su razón social, Energía y Vida de Argentina S.A.. En la presentación judicial, la empresa declaró un pasivo total de $ 7333 millones, de acuerdo con la documentación a la que accedió El Cronista.
La decisión se tomó luego de evaluar distintas alternativas para afrontar su situación financiera. En el escrito presentado ante la Justicia antes del inicio de la feria judicial de enero, la compañía informó que se encontraba en estado de cesación de pagos y planteó que el concurso buscaba ordenar su estructura de pasivos.
En los últimos meses de 2025, Dr. Ahorro había avanzado con el cierre de 11 sucursales y la desvinculación de más de 100 empleados. La empresa acumulaba atrasos con proveedores, alquileres y obligaciones fiscales, mientras reducía su operación. En su etapa de mayor expansión, llegó a operar hasta 47 farmacias, entre propias y franquiciadas.
Los cierres de esa primera etapa habían alcanzado locales ubicados en distintos barrios de la Ciudad de Buenos Aires, como Caballito, Villa Devoto, Villa Lugano, Balvanera, Pompeya, Mataderos y Puente Saavedra, además de sucursales en el interior del país. También habían dejado de operar puntos de venta en Mendoza, Córdoba y Salta.
De los genéricos baratos al achique
La cadena desembarcó en la Argentina en noviembre de 2002, en plena salida de la crisis económica y con una propuesta orientada a medicamentos genéricos de bajo precio. El proyecto estuvo impulsado por el empresario mexicano Xavier González Zirión, vinculado al Grupo Fénix.
El modelo apuntaba a farmacias de cercanía, con una estructura de costos ajustada y descuentos agresivos. En sus primeros años, Dr. Ahorro logró una rápida expansión en la Ciudad de Buenos Aires y en varias provincias. Según datos de la propia empresa de ese período, llegó a vender alrededor de 11.000 tickets diarios y a emplear a más de 300 personas.
Con el paso de los años, la cadena empezó a perder escala. El deterioro financiero se profundizó en 2025, cuando la empresa redujo su red, achicó dotación y comenzó a mostrar problemas operativos en varias sucursales, con menor disponibilidad de mercadería y dificultades crecientes para cumplir con sus compromisos.