En el tiempo de los SMS, el twitter y las redes sociales, cómo hace un correo para sobrevivir gracias a las cartas?

A pesar del auge de la comunicación por Internet los volúmenes totales de envíos de sobres no cayeron. Además, en el negocio postal siempre tiene más incidencia el área corporativa. Es decir, el envío de facturas, resúmes de cuentas, promociones, tarjetas de crédito. Obvio, que el envío postal, la carta, sí se resintió. Pero en la cuenta final, el negocio sigue siendo rentable en volumen ya que se sintió poco el boom de los SMS.

Uno imagina que, de todos modos los obliga a reinventarse

Nosotros comenzamos la reconversión de OCA en 2006 para convertirla en una empresa de logística liviana y envío de paquetería. De hecho, cuando empezamos, este sector sólo aportaba el 8% de la facturación total. Hoy ya llega al 25%. También apostamos a agregarle valor al servicio tradicional con la impresión de un importante volumen hojas y el finishing que antes no hacíamos. Desde junio el promedio de impresión de hojas mensuales llega a los 60 millones. Es así como en 2010 nuestro negocio creció 28%, facturamos $ 1.000 millones, manejamos 700.000 paquetes por mes y 28 millones de piezas también mensuales.

El Estado es un jugador de peso a través del Correo Oficial. Y el Gobierno privilegia a las empresas estatales con fuertes subsidios y cesión de negocios. ¿Cómo los afecta este escenario?

Desde que se reestatizó el Correo Oficial creció y ganó terreno. Se quedó, por ejemplo, con grandes clientes estatales como la AFIP o reparticiones provinciales. Por eso, nosotros apuntamos a los clientes particulares y a las grandes empresas privadas. Ahí competimos con calidad, atención, precio y con el valor agregado de tener 25 años en este negocio.

En esos años OCA pasó por varios dueños. Desde Yabrán, al Exxel Group y Héctor Colella. ¿Cree que se la sigue ligando a la empresa con esos apellidos?

Hoy yo soy el único dueño y la imagen de OCA está despegada de esa historia que usted menciona o de ese pasado complicado. Es una marca muy reconocida y ya nadie la recuerda a una época que no fue feliz del todo. Fue un proceso difícil el que debimos encarar para que hoy la empresa tenga la imagen que tiene.

Muchos de esos grupos fueron beneficiados por políticas o administraciones de turno. ¿Cómo es hoy la relación de OCA con el kirchnerismo?

Es objetiva y normal, aunque ha tenido períodos tumultuosos, con buenos y malos momentos.

¿Y cómo analiza el año electoral?. ¿Cuál cree que es la sensación del empresariado?

Siempre en un año electoral todo se exagera y existe una ansiedad normal por el proceso eleccionario. Lo bueno sería que luego de octubre todo vuelva a calmarse. En cuanto a lo que creo que puede pasar, si me guío por las encuestas da la sensación de que la oposición precisa definir un candidato y una postura común. Es una oposición dispersa, sin liderazgo. En el caso del Gobierno parece todo lo contrario.

¿Y gane quien gane, qué temas de agenda cree que deberían resolver?

La inflación. Es una historia que ya hemos sufrido. Los índices están muy altos. Pero la diferencia con otras crisis inflacionarias es que la actual toma a la gente con mayor poder adquisitivo. Es mayor que en 2001, por ejemplo y por eso no están muy preocupados por la inflación. Además, las discusiones salariales no bajan de aumentos que tengan en cuenta esos niveles de inflación. Y ese escenario en compañías grandes como la nuestra, con mucho personal y con pocas chances de tocar precios, es un tema muy complicado que nos afecta.

¿Cómo encaran entonces las discusiones con los gremios?

En nuestro caso discutimos paritarias con el gremio de Camioneros. Lo hacemos todos los años y hasta ahora la convivencia ha sido razonablemente normal tomando en cuenta la conflictividad en otros gremios.

Parece estar conforme con el modelo sindical argentino. ¿Es así?

Es un reflejo de la realidad que plantean los trabajadores. En OCA hay 200 delegados y elecciones cada dos o tres años. Y no alternancia o la vigencia de los mismos gremialistas es producto de muchos años de trabajo por sus afiliados.

¿Y el empresariado es representativo?

No tiene el nivel de actividad constante y conjunta que tienen los gremios. Es una característica del empresariado argentino. Acciona por reacción. Es muy poca la actividad empresarial en el ámbito político. Pero también es cierto que manejar una empresa insume mucho tiempo y se hace difícil dedicarse a la actividad política.