Los Grobo Agropecuaria pidió extender los plazos para llegar a un acuerdo con sus acreedores en el marco de su concurso preventivo. Es que el 3 de septiembre es la fecha límite que fijó la Justicia para que la empresa presente una propuesta de pago y consiga los votos necesarios que la lleve a evitar su quiebra.
De tal modo, solicitó extender la fecha hasta febrero del año próximo. El pedido, argumentó la compañía fundada por “el rey de la soja”, se debe a que todavía no están dadas las condiciones para presentar un plan viable y compatible con la realidad económica y financiera actual.
“Es el primer caso que pedimos extender durante todo el proceso concursal. La razón básica es que la cantidad de acreedores y el proceso de reorganización lleva más tiempo del que nos imaginábamos. No es que el contexto este afectando el negocio, pero sí nos demora y dificulta conseguir los inversores para recomponer el patrimonio de la compañía y hacer frente al concurso”, dijo la empresa a El Cronista.
La empresa explicó que Victoria Capital Partner, el fondo de private equity que posee el 90% de la compañía, todavía analiza con potenciales inversores la estructura que tendrá la recapitalización, que podría incluir el ingreso de un socio estratégico, de un inversor financiero o una combinación de ambos.
En el escrito presentado ante la Justicia, afirmó que la economía local atraviesa una situación compleja y un escenario de incertidumbre, con retracción del consumo y escaso acceso al financiamiento. Un cuadro que, según explicó, dificulta proyectar el flujo de fondos de la compañía y definir un plan de reestructuración que pueda reunir el apoyo de sus acreedores.
También mencionó el cronograma de reducción gradual de las retenciones dispuesto por el Gobierno. Según planteó, el hecho de que las rebajas para la soja, el maíz y el girasol se implementen de manera escalonada a partir de enero de 2027 llevó a muchos productores a postergar decisiones comerciales a la espera de mejores condiciones, lo que modificó el escenario sobre el que la empresa debe elaborar su propuesta concursal.
“Dichas medidas, sin duda prometedoras de cara al futuro, modifican considerablemente el escenario sobre el cual la concursada debe diagramar su propuesta, cuyo impacto aun desconocido sin duda debe ser considerado al momento de su elaboración. Los pronósticos son favorables a mediano plazo, con un crecimiento proyectado del sector agrícola del 26% para la próxima década, aunque el sector sigue demandando reglas claras y menor carga impositiva para detonar su máximo potencial”, establece el escrito.
A ese panorama sumó la situación del sector agropecuario. Los Grobo señaló que el negocio todavía está condicionado por la volatilidad de los precios internacionales de los commodities, que durante 2025 registraron una tendencia general a la baja por la fortaleza del dólar, las buenas cosechas a nivel global y factores geopolíticos, como el cierre del Estrecho de Ormuz que elevó el precio del petróleo y de los fertilizantes.
Qué pasó con Los Grobo
La crisis de la compañía comenzó el 26 de diciembre de 2024, cuando informó que no podría hacer frente a un pagaré bursátil por u$s 100.000. Al mismo tiempo, Agrofina, productora de agroinsumos que controla, defaulteó un título similar por $ 400 millones y un vencimiento de u$s 4,7 millones de obligaciones negociables.
Esta delicada situación financiera culminó con su presentación en concurso preventivo. Según explicó en aquel entonces, confluyeron dos factores principales. Por un lado, las condiciones macroeconómicas afectaron de forma directa su flujo de fondos. Por otro, la sequía histórica de la campaña 22/23 provocó una caída del 40% en la producción.
Desde aquel entonces, Los Grobo comenzó un proceso de reestructuración para posibilitar la continuidad del negocio y reordenar sus pasivos con sus acreedores comerciales y financieros. Como parte de este plan, la empresa comenzó a desarmar unidades que requerían alto capital de trabajo y ofrecían baja rentabilidad. Además, redujo su plantilla de 469 empleados a 247 para reestructurar costos y su estructura operativa, y avanzó en la separación de Agrofina.
Los Grobo tenía cuatro negocios: uno de molinería, otro de producción, el de originación de granos y el de distribución de insumos. De tal modo, la empresa conservó únicamente los últimos dos.
Además, el 17 de noviembre de 2025, la sociedad logró un acuerdo comercial por un año con la brasileña Amaggi para la campaña 2026 con la que proyecta escalar su producción a 700.000 toneladas y superar los 900 clientes este año.
Según comentaron a El Cronista fuentes cercanas a la empresa a comienzos de año, la compañía apuntaba a recuperar hacia fin de 2026 cerca del 50% del volumen de negocio que tenía antes de la crisis. El objetivo era que, hacia noviembre, cuando finalizara el acuerdo que mantiene con la brasileña, Los Grobo superara el millón de toneladas en originación de granos y alcanzara ventas de insumos por u$s 40 millones.
Sin embargo, con cierre al 31 de marzo (según se desprende de su balance), Los Grobo Agropecuaria se encuentra operando con más de 778 clientes y un volumen superior a 518.000 toneladas.
En los primeros nueve meses de su año fiscal, la empresa cerró con pérdidas de $ 23.085,2 millones, un monto casi 37% menor que los $ 36.606,7 millones en rojo de igual período del año anterior. Actualmente, la compañía tiene 721 acreedores y una deuda consolidada de $ 326.046,6 millones (al cierre de marzo).