El avance chino se trasladó, también, al entretenimiento. El creador de Cuevana Tomás Escobar, Armando Bo, y el inversor Ariel Arrieta lanzaron Shorta, una startup que busca replicar en la región el modelo de series cortas y verticales que ya mueve u$s 12.000 millones a nivel global.

“Después de que viajamos a China con Tomás vimos que hay una industria de millones de dólares que está cambiando la manera en que se consumen series, contenidos y ficción; una mezcla entre Netflix y TikTok”, dijo Arrieta.

“Las empresas a las que les está yendo bien en el mundo occidental, como ReelShort, y DramaBox, son empresas chinas ubicadas en los Estados Unidos, que facturan u$s 500 millones cada una y son rentables”, agregó.

Se trata de series cortas, con temporadas de entre 30 y 60 capítulos, de uno a tres minutos, que comparten el lenguaje de las redes sociales en cuanto a velocidad, ritmo y formato. En tal sentido, el proyecto de la startup es replicar el mismo modelo de negocios y distribución que tienen este tipo de empresas. En términos concretos, implica distribuir de forma gratuita los primeros capítulos en TikTok, Instagram y YouTube, en tanto que para acceder al resto de la serie se debe descargar la plataforma.

El core del negocio se basa en la publicidad: los usuarios deben ver anuncios para acceder a los últimos capítulos o pagar una suscripción mensual de $ 5000.

Actualmente, la startup tiene 40 series en proceso de producción, 17 de ellas terminadas, y apunta a cerrar el año con más de 100. Al día de hoy, la plataforma está lanzando dos series por semana. “Estamos coproduciendo con productoras locales. Nosotros ponemos el capital y la estructura, pero el plan es tener partners que puedan desarrollar esos proyectos”, indicó.

La producción de una serie insume alrededor de cuatro meses entre el rodaje (de seis a 10 días) y el proceso de postproducción, y un costo entre u$s 30.000 y u$s 50.000. “Estamos logrando que se pueda producir 15 veces más barato que otras ficciones de otros formatos”, apuntó el empresario.

Shorta ya levantó su primera ronda de inversión por u$s 5 millones, liderada por Newtopia VC y más de 70 inversores entre los que se encuentran Guillermo Rauch (Vercel), Martín Varsavsky (Myelin VC) y Matías Woloski (Auth0). El próximo paso será recaudar otros u$s 5 millones para escalar el negocio en México y España donde ya se encuentran produciendo contenidos.

El proyecto más ambicioso es hacer una serie A para levantar u$s 20 millones, un monto que les permitirá desembarcar en Brasil y los Estados Unidos.

“Los primeros tres años va a ser de capital intensivo. Cuando tengamos una base de suscriptores que sea más grande que el costo de producción, ahí recién vamos a ganar dinero, pero eso recién va a suceder en cuatro o cinco años”, adelantó.

“El proyecto también incluye hacer branded content. Es decir, hay empresas que quieren hacer una serie donde su marca forme parte de la propuesta de la historia, pero de una manera orgánica. De hecho, ya estamos haciendo una serie con Naranja X”, dijo.