Vivir en Buenos Aires implica destinar buena parte del salario antes incluso de cubrir todos los gastos del mes. El alquiler de un departamento de dos ambientes en una zona media de la ciudad demanda, en promedio, $860.000 (u$s 575), una cifra equivalente al 54% de la remuneración bruta mediana del sector privado formal.
El cálculo surge de un relevamiento realizado por Randstad, que comparó salarios y costo de vida en Buenos Aires, Montevideo y Santiago de Chile. Para la Argentina, el informe tomó como referencia una remuneración bruta mediana de $ 1.600.829 (u$s 1069), mientras que consideró un salario medio de 34.600 pesos uruguayos (u$s 860) en Uruguay y de 1.333.905 pesos chilenos (u$s 1460) en Chile.
Aunque Buenos Aires no es la ciudad donde el alquiler tiene el mayor peso relativo, la vivienda consume más de la mitad del ingreso. En Montevideo, un inmueble equivalente representa el 59% del salario medio, mientras que en Santiago de Chile absorbe el 49%.
El dato muestra, además, pocos cambios respecto de 2024. En Buenos Aires, el peso del alquiler sobre el salario pasó del 53% al 54% en los últimos dos años. En Montevideo bajó apenas del 60% al 59%. La principal transformación se registró en Santiago, donde el indicador cayó del 64% al 49%.
La tecnología cuesta más de un salario
El mayor desfasaje aparece al analizar el acceso a la tecnología. Una notebook de primera marca, con procesador i5, 16 GB de memoria y disco sólido de 500 GB, cuesta alrededor de $ 1,8 millones (u$s 1203) en la Argentina. Ese valor equivale al 111% del salario bruto de referencia.
En Uruguay, una computadora de características similares representa el 80% del ingreso promedio. En Chile, en cambio, equivale al 49%. De esta manera, Buenos Aires queda ampliamente por encima de las otras dos capitales en el esfuerzo salarial necesario para comprar equipamiento tecnológico.
La conectividad también tiene una incidencia mayor. Un abono mensual de internet parte de los $ 40.000 (u$s 26,73) y representa el 2,5% del salario argentino. En Uruguay, el mismo servicio equivale al 2,38% del ingreso medio, mientras que en Chile demanda el 0,75%.
La combinación de vivienda y tecnología muestra la magnitud de la brecha. El valor de un alquiler promedio y una notebook equivale, en conjunto, al 165% de la remuneración bruta mensual tomada como referencia por el informe.
Cuánto pesan los gastos cotidianos
En otros consumos, Buenos Aires muestra una posición más favorable frente a Montevideo, aunque continúa por detrás de Santiago. Un combo Big Mac cuesta $ 15.800 (u$s 10,55) y equivale al 0,99% del salario bruto medio. En la capital uruguaya representa el 1,82% del ingreso, mientras que en la ciudad chilena equivale al 0,66%.
El combustible presenta una relación similar. El litro de nafta súper cuesta alrededor de $ 2058 (u$s 1,37) en Buenos Aires y representa el 0,13% de la remuneración media. En Montevideo, el esfuerzo asciende al 0,26%, mientras que en Santiago se ubica en el 0,12%.
Andrea Ávila, CEO de Randstad para la Argentina, Chile, México y Uruguay, explicó que comparar únicamente los salarios puede ofrecer una imagen incompleta cuando se analiza una propuesta laboral o una eventual mudanza.
“Especialmente el costo de vivienda, educación y salud tienen un peso relativo importante que determina la posibilidad de ganar en calidad de vida y capacidad de ahorro”, afirmó. Por eso, agregó, la decisión debe analizarse de manera integral, considerando los principales gastos cotidianos del país de destino.
Los salarios de referencia en Buenos Aires
El relevamiento también detalló los ingresos iniciales de distintas posiciones laborales. El sueldo bruto de referencia de un operario industrial en Buenos Aires ronda los $1,5 millones (u$s 1000), mientras que un empleado administrativo parte de aproximadamente $ 1,8 millones (u$s 1202).
En el caso de los perfiles tecnológicos, la remuneración inicial de un programador junior también se ubica en torno a $1,8 millones (u$s 1202) brutos. Los valores pueden aumentar de acuerdo con la formación, la experiencia, el nivel de especialización y la trayectoria del trabajador.
Con esos ingresos, el alquiler promedio de un dos ambientes consume alrededor del 57% del salario inicial de un operario y cerca del 48% del sueldo de referencia de un administrativo o un programador junior. A eso se suman expensas, servicios, alimentación, transporte y otros gastos que no fueron incluidos en el valor de la vivienda utilizado por el informe.