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La recuperación económica empieza a aparecer en los tableros de las empresas, pero no con la misma intensidad ni al mismo tiempo. Hay sectores que ya muestran señales claras de reactivación, otros que todavía sienten el impacto de la caída del poder adquisitivo y compañías en las que la mejora incluso se da por nichos, dentro de una misma unidad de negocios.
Ese fue uno de los diagnósticos que compartieron Cristiano Rattazzi, chairman de Grupo Modena; Luis Galli, presidente y CEO de Newsan; y Martín Cabrales, presidente de Cabrales, durante un panel del Congreso del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF). Los tres coincidieron en que el ordenamiento macroeconómico abrió una ventana de oportunidad, aunque advirtieron que el desafío ahora es convertir esa mejora en actividad, consumo e inversión sostenida.
"Al mejorar la macro, ahora viene la observación sobre la micro“, resumió Cabrales. Según explicó, en los últimos dos meses comenzaron a aparecer señales de recuperación en consumo masivo, especialmente en alimentos, aunque aclaró que el fenómeno es heterogéneo. “Hay reactivación por nichos, incluso dentro de un mismo sector o de una misma empresa”, señaló.
Una economía de dos velocidades
Galli coincidió con ese diagnóstico y describió una “Argentina dual”. Según explicó, algunos sectores lograron adaptarse rápidamente al nuevo escenario económico, mientras que otros todavía enfrentan dificultades por la pérdida de poder adquisitivo y la caída del ingreso disponible.
“El consumo masivo costó más, pero los bienes durables vienen muy bien”, afirmó. Como ejemplo mencionó el fuerte crecimiento en la venta de televisores de cara al Mundial de fútbol de 2026.
Para el ejecutivo de Newsan, el contexto obliga a las compañías a transformarse. “Todos tienen que cambiar. Hay que entender en qué somos buenos para seguir y en qué no para poder dejar”, sostuvo.
Rattazzi también describió una recuperación desigual. Con su actividad vinculada a servicios aeronáuticos, destacó un fuerte crecimiento de la demanda de helicópteros impulsada por sectores como petróleo, minería y servicios de emergencia. Al mismo tiempo, mencionó una mejora en el negocio teatral y del entretenimiento.
“Hay inversiones muy importantes que nos pueden llevar a una mejora neta de la situación argentina y a un crecimiento exponencial si se hace todo bien”, afirmó.
Invertir aun en contextos difíciles
Pese a los vaivenes económicos de los últimos años, los tres empresarios destacaron que las compañías argentinas mantuvieron sus planes de inversión.
Cabrales aseguró que la empresa continúa ampliando capacidad productiva y destinando recursos a sistemas, inteligencia artificial, recursos humanos y mejora de procesos. Sin embargo, advirtió que el costo financiero sigue siendo una de las principales preocupaciones, especialmente para las pymes.
“Hay que trabajar puertas adentro de las fábricas para optimizar costos”, señaló.
Galli sostuvo que los grupos empresarios locales aprendieron a convivir con la volatilidad y que muchas inversiones recientes se realizaron anticipando un cambio de escenario económico.
“Los grupos argentinos siempre están invirtiendo. No se puede esperar porque vivimos de crisis en crisis”, afirmó. Según explicó, Newsan aceleró procesos de adquisiciones y expansión hacia nuevos verticales de negocios mientras se gestaba un contexto que considera más favorable para la inversión.
El ejecutivo también destacó que los socios internacionales observan con atención el comportamiento de los empresarios locales antes de comprometer capital. “Primero quieren ver que los grupos argentinos inviertan”, señaló.
Reglas de juego y reformas pendientes
Más allá de las diferencias sectoriales, hubo consenso respecto de la importancia de consolidar un marco de previsibilidad para atraer inversiones.
Galli mencionó como prioridades la seguridad jurídica, la estabilidad macroeconómica y la continuidad de las reglas de juego. “Si no, todo se paga en tasa”, resumió.
Cabrales destacó la necesidad de profundizar el diálogo público-privado y avanzar en políticas de Estado que trasciendan los ciclos electorales. “La Argentina está muy atada a la política. Necesitamos una estrategia que nos permita ser un país creíble para que las inversiones lleguen”, afirmó.
Rattazzi, por su parte, puso el foco en la necesidad de reducir la presión tributaria y eliminar impuestos distorsivos. También consideró que el equilibrio fiscal constituye la base sobre la cual deben construirse el resto de las reformas.
“Después del equilibrio fiscal hay miles de cosas que hay que seguir haciendo”, sostuvo.
Exportar más y diversificar la matriz productiva
Otro de los puntos que apareció durante el debate fue el potencial exportador de distintos sectores de la economía.
En ese sentido, Cabrales destacó la capacidad de la industria alimenticia para abastecer mercados internacionales y sostuvo que la Argentina puede transformarse en un proveedor global de alimentos con mayor valor agregado. Incluso mencionó el desarrollo de cultivos de café en provincias como Tucumán, Salta y Misiones como una oportunidad de largo plazo.
“Habría un café argentino con marca país, como ocurrió con el malbec”, proyectó.
Por su parte, Galli resaltó las oportunidades vinculadas a la acuicultura. Recordó que recientemente se aprobó el desarrollo de proyectos de cría de truchas en el río Limay y señaló el potencial de la actividad para diversificar exportaciones.
“Chile exporta u$s 5000 millones en acuicultura. Hay una enorme oportunidad para la Argentina”, afirmó.