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El empresario gastronómico Aldo Graziani tiene un amor de larga data con el barrio de San Telmo. En 2011 abrió allí Aldo’s, su primer restaurante, en 2017 se mudó a Palermo -a la calle Arévalo- y hace apenas dos meses volvió a la zona que lo vio nacer.
Graziani cerró su local en Palermo e inauguró Aldo’s Brasserie Argentina en Azopardo 780, a metros de la CGT y de la Facultad de Ingeniería, en el Bajo porteño, en un local con capacidad para recibir hasta 160 cubiertos, con cava privada y un salón de eventos.
La mudanza se concretó de la mano del grupo hotelero local Almarena, que buscaba un socio para armar el restaurante de su nueva torre de 100 departamentos con servicio de hotelería.
“Hicimos un partnership con Almarena. Ellos hicieron un convenio con Meliá para ser ‘Almarena by Meliá’ y eso les pedía tener una operación gastronómica. Ahí es donde nos ofrecieron entrar como socios para armar el restaurante”, contó empresario, sommelier y productor de vino en diálogo con El Cronista.
Este es el segundo acuerdo del Grupo Aldo´s con la marca, ya que el primero fue para abrir el restaurante Áncora para el hotel Almarena ubicado en Puerto Retiro, frente a la Terminal de Cruceros de Buenos Aires.
Entre los dos restaurantes, la inversión alcanza los u$s 2 millones.
Otro de los motivos catalizadores para hacer la mudanza fue que en Palermo no estaban pasando “uno de los mejores momentos” debido a la caída del consumo que afecta al sector.
“Vimos la oportunidad de hacer el relanzamiento de la marca en un barrio que ya conocemos, que nos gusta, que de alguna manera nos vio nacer porque a siete cuadras de acá nosotros abrimos nuestro primer restaurante, porque tampoco daba la situación para tener dos restaurantes”, agregó sobre el cierre del local en Palermo y la apertura en San Telmo.
El lado B de Madero: ¿nueva zona en auge?
Aldo’s Brasserie se instaló en el Bajo porteño, en el limbo entre San Telmo y Puerto Madero. Si bien es una calle poco típica para un restaurante, para el empresario la expectativa es alta y la zona está en pleno auge.
“A 150 metros hay una torre Constantini con 1800 unidades ya ocupadas, más las 300 que tenemos nosotros. En nuestra misma cuadra hay otro hotel en la esquina y muchas empresas alrededor. Y dato no menor, tenemos salida directa a Puerto Madero por la Avenida Independencia, con lo cual también pescamos muchísimo público de ahí”, señaló.
El público que recibe es un mix: “Al mediodía trabajamos con empresas de la zona y vecinos del barrio y a la noche somos un punto de encuentro para gente que viene de zona sur, de Puerto Madero y de otros barrios. También trabajamos con huéspedes propios y hoteles que nos mandan clientela”, explicó.
A la vez, recuperó mucha clientela del barrio que solía visitarlos en 2020 y que no iba hasta Palermo. “Encontramos un barrio muy agradecido a nuestra apertura y nos está yendo muy bien en estos dos meses y medio que llevamos abiertos”, aseguró.
Con esto, busca alcanzar una facturación mensual de $ 300 millones (unos u$s 200.000).
Misma marca, nueva identidad para Aldo’s
Si bien la marca es la misma, la identidad cambió. Mientras el restaurante en Palermo ofrecía una cocina ítalo-americana, con mucho énfasis en las pastas, Aldo’s Brasserie Argentina se instaló con una propuesta que celebra la tradición argentina de la parrilla y la excelencia de sus carnes y vinos.
La carta propone una cocina a las brasas, tanto en horno de barro como en la parrilla, con una fuerte impronta argentina. Hay empanadas, lomo a la pimienta, revuelto gramajo, una reversión del banana split y flan con dulce de leche, entre otros clásicos porteños.
El salón es amplio, con capacidad para 60 cubiertos y otros 20-25 en la barra. El restaurante también tiene un deck al aire libre, con lugar para 60, y una cava en el subsuelo (con puerta de ingreso independiente para más privacidad) con espacio para 14 comensales.
“La idea es tener varios espacios dentro de un mismo lugar. Es un restaurante pero también tiene un bar, porque mucha gente baja a tomar una copa a la tarde o se junta después del trabajo. Tenemos un deck que cuando empiece la temporada linda va a duplicar la cantidad de cubiertos que tenemos en el salón. Y además, arriba, un espacio para eventos corporativos preparado con sonido y pantalla”, resumió el empresario, dueño también de otros proyectos como Bebop Club, Picsa y la distribuidora de vinos Jarilla.
Nueva inversión en Mendoza
En paralelo, Aldo Graziani prepara la apertura de Astor Club en Mendoza capital para principios de octubre, junto a un pool de 20 socios y una inversión de u$s 2 millones.
Sobre la Avenida Sarmiento, será un restaurante que también va a tener una propuesta de tango show en vivo.
“Lo que estamos abriendo ahora es la parte de restaurante, bar y un salón pequeño para eventos. Mendoza es la provincia con más congresos que recibe, después de Buenos Aires. Vamos a tener un salón para 50 personas en el primer piso, dos salas privadas, un bar para 60-70 y un restaurante para 70″, indicó.