

Entre los aficionados a las plantas de interior circula una práctica económica y sencilla que promete mejorar las condiciones del sustrato sin inversión adicional. Se trata de insertar cubiertos metálicos usados directamente en la tierra donde crecen flores, hierbas o vegetales ornamentales.
Quienes defienden este método sostienen que los utensilios aportan elementos minerales al suelo de forma gradual. Esta liberación lenta ayudaría a nutrir las raíces y promovería un desarrollo vegetal más robusto, particularmente útil en contenedores donde la tierra tiende a perder propiedades más rápidamente que en jardines abiertos.
Dos beneficios en uno: por qué recomiendan plantar cubiertos en las macetas
Además del aspecto nutricional, el brillo del metal actúa como elemento disuasorio contra ciertos insectos y plagas menores que podrían atacar el follaje o las raíces, ofreciendo protección natural sin necesidad de aplicar insecticidas comerciales.
Pasos para implementar la técnica correctamente
Para poner en práctica este recurso doméstico no se requieren conocimientos especializados ni herramientas complejas. Basta con seleccionar cubiertos metálicos antiguos que no tengan acabados decorativos, pinturas o barnices que puedan contaminar el sustrato.

Los utensilios deben introducirse en la tierra dejando parte del mango visible o completamente enterrados, según la preferencia del jardinero. Lo fundamental es garantizar contacto directo entre el metal y la tierra, ubicándolos preferentemente en los laterales del recipiente para evitar interferir con el sistema radicular establecido.
Consideraciones antes de aplicar el método
La popularidad de esta práctica ha crecido en redes sociales y foros de jardinería. Es importante descartar cubiertos que presenten recubrimientos sintéticos, esmaltes o decoraciones, ya que estos materiales podrían descomponerse y liberar componentes perjudiciales para las plantas.
Debe evitarse el uso de piezas excesivamente corroídas que puedan fragmentarse y contaminar el medio de cultivo. Esta técnica no resulta apropiada para todos los casos, no se recomienda aplicar en:
- macetas de dimensiones reducidas
- ejemplares recién trasplantados
- especies con sistemas radiculares delicados
Ya que podrían verse afectados negativamente. En estos escenarios, es preferible optar por métodos tradicionales de nutrición y control de plagas con eficacia comprobada.














