

El bicarbonato de sodio es uno de los productos más utilizados para la limpieza del hogar por su capacidad para neutralizar olores y ayudar a remover la suciedad. Entre los distintos usos domésticos que se le atribuyen, una de las recomendaciones más difundidas consiste en espolvorearlo alrededor de la puerta del baño.
Aunque este hábito no reemplaza una limpieza profunda ni actúa como desinfectante por sí solo, puede ser una alternativa sencilla para mantener esa zona en mejores condiciones, especialmente en ambientes donde suele acumularse humedad.
Muchas personas recurren a este método porque el baño es uno de los espacios de la casa donde con mayor frecuencia aparecen olores persistentes y se concentra polvo o suciedad en los bordes del piso.
¿Para qué sirve poner bicarbonato de sodio alrededor de la puerta del baño?
El bicarbonato de sodio tiene propiedades que lo convierten en un aliado para la limpieza cotidiana. Colocar una pequeña cantidad alrededor del marco inferior de la puerta puede aportar beneficios como:
- Ayudar a neutralizar malos olores provenientes del baño.
- Absorber parte de la humedad superficial que suele acumularse cerca del piso.
- Facilitar la limpieza de la zona cuando se barre o se aspira.
- Contribuir a eliminar residuos de polvo antes de pasar un paño húmedo.
Si se utiliza este método, lo recomendable es dejar actuar el bicarbonato durante algunos minutos y luego retirarlo con una escoba, aspiradora o paño seco antes de limpiar normalmente el piso.

¿Por qué muchas personas lo recomiendan?
La popularidad de este truco se debe a que el bicarbonato es un producto económico, fácil de conseguir y ampliamente utilizado para distintas tareas de limpieza del hogar.
Además de emplearse cerca de la puerta del baño, también suele utilizarse para:
- Limpiar juntas de azulejos.
- Reducir olores en desagües, combinado con agua caliente y, en algunos casos, vinagre.
- Desodorizar alfombras o tapetes antes de aspirarlos.
- Limpiar recipientes y superficies donde quedan restos de grasa o suciedad.
Sin embargo, organismos especializados en limpieza y fabricantes de productos para el hogar recuerdan que el bicarbonato no sustituye a los desinfectantes registrados cuando el objetivo es eliminar microorganismos en superficies. Para una correcta higiene del baño, conviene combinar este tipo de remedios caseros con una limpieza periódica utilizando productos adecuados para desinfectar las superficies según las instrucciones del fabricante.
Cómo aplicar este truco de forma correcta
Para utilizar bicarbonato alrededor de la puerta del baño no hace falta una gran cantidad de producto.
El procedimiento recomendado es el siguiente:
- Barrer previamente la zona para retirar el polvo.
- Espolvorear una capa fina de bicarbonato junto al marco inferior de la puerta.
- Dejar actuar entre 15 y 30 minutos.
- Retirar el producto con una escoba, aspiradora o paño seco.
- Finalizar la limpieza con un trapeador o paño húmedo si es necesario.
Este método puede incorporarse como parte de la limpieza habitual del hogar, especialmente en baños con poca ventilación o donde los olores suelen permanecer por más tiempo.













