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Cuando el control remoto deja de responder, muchas personas recurren a un truco casero antes de salir a comprar pilas nuevas: frotar las baterías entre las manos. La práctica es muy popular, pero pocos saben qué es lo que realmente sucede a nivel químico dentro de la pila.

Al frotar la pila entre las palmas, la temperatura aumenta ligeramente. Ese cambio térmico puede modificar de forma momentánea las condiciones químicas internas de la batería, lo que permite aprovechar los últimos restos de energía disponibles.

El resultado es una mejora pequeña y temporal en el rendimiento, suficiente para volver a encender dispositivos de bajo consumo, como controles remotos, relojes digitales o juguetes electrónicos.

Por qué el truco no repara la pila

Es importante aclarar que este método no recarga la energía ni repara una batería agotada. Su efecto dura apenas unos minutos y no prolonga de forma significativa la vida útil de la pila, según explica la nota.

Esto ocurre porque las pilas alcalinas generan electricidad mediante reacciones químicas entre sus materiales internos y el electrolito que transporta los iones. Con el uso, esos materiales se consumen y la resistencia interna de la batería aumenta, por lo que cada vez entrega menos energía al dispositivo.

Qué significa las pilas AA Y AAAChatGPT

Lo que dicen los fabricantes

Los principales fabricantes reconocen que la temperatura influye directamente en el rendimiento de las baterías. La marca Duracell señala en su documentación técnica que las temperaturas extremas pueden afectar la capacidad de una pila para suministrar energía, por lo que recomienda almacenarlas y usarlas a temperatura ambiente.

Por su parte, VARTA indica que las bajas temperaturas ralentizan las reacciones electroquímicas internas, reduciendo temporalmente la capacidad disponible. Cuando la temperatura vuelve a niveles normales, parte de ese rendimiento se recupera, lo que explicaría por qué frotar la pila con las manos puede darle un último impulso.

En definitiva, el truco de frotar las pilas funciona porque el calor de las manos ayuda a “despertar” brevemente una reacción química que ya venía perdiendo fuerza.

Sin embargo, se trata de una solución temporal: si el control remoto sigue fallando después de unos minutos, lo recomendable es reemplazar las pilas.