La Asociación Nacional de Distribuidores de Insumos para la Salud (ANDIS) llamó a que las compras consolidadas de medicamentos e insumos médicos para 2027–2028 pongan el foco en la logística, la trazabilidad y el cumplimiento sanitario, además del precio. La organización recordó que la fase posterior a la adjudicación implica una operación compleja: antes de la pandemia, casi 50 distribuidores surtían más de 1,600 millones de piezas al año en más de 2,000 puntos de entrega del sector público, lo que muestra la escala que requieren estos procesos.
La ANDIS subrayó que sus empresas afiliadas cuentan con licencias de Cofepris, sistemas de calidad certificados y una red de más de 360 puntos de entrega en el país, elementos clave para garantizar que los medicamentos lleguen íntegros y en tiempo a hospitales y clínicas.
La Asociación reiteró su disposición a colaborar técnicamente con autoridades e instituciones de salud para diseñar criterios de trazabilidad, calidad y capacidad operativa que reduzcan riesgos de desabasto, un problema que en años recientes ha evidenciado las debilidades del modelo de compras públicas de medicamentos en México.
En los próximos años, el reto no es menor: solo la megacompra de medicamentos para 2025–2026 implica un gasto de MXN $130,000 millones para más de 4,400 claves, mientras que el presupuesto anual para fármacos ronda los MXN $80,000 millones, cerca de 13% del gasto público en salud.
El efecto Trump en las remesas
Lo que todo mundo anticipaba, se confirmó... Uno de los indicadores económicos que los gobiernos de la 4T se cuelgan como “logros” está de capa caída debido, sobre todo, a las políticas migratorias de Donald Trump.
De acuerdo con el Banco de México, en 2025 se registró la entrada de u$s 61,917 millones en remesas, lo que representa una merma de 4.56% respecto del año previo y el nivel más bajo desde 2022.
La razón, de acuerdo con analistas, es el efecto Trump.
Y, como tal, lo que ha sucedido allende el Río Bravo con el endurecimiento de la política migratoria de Trump ya se refleja en México en los bolsillos de millones de familias que dependen de los “giros” que les envían los “héroes sin capa” (4T dixit).
Además, como las remesas representan un poco más del 3% del PIB, es natural que se vaya a percibir un efecto negativo en la economía del país. Además, para dimensionar el asunto, el retroceso en el monto de las remesas es brutal: representa la primera caída en 11 años.
En comparación con otros países de América Latina y el Caribe, si bien reciben montos muy inferiores de remesas desde EEUU, su crecimiento es notable, ya que los envíos subieron más de 16%
De acuerdo con BBVA Research y el Anuario de Migración y Remesas 2025, la contracción no obedece solo a deportaciones, sino al efecto disuasivo de la retórica Trumpiana y las medidas antiinmigrantes ya que menos mexicanos se animan a migrar o insertarse en el mercado laboral estadounidense, lo que reduce la base de quienes pueden enviar recursos a sus familias. A ello se suma la apreciación del peso, que disminuye el incentivo a mandar dólares, y la moderación en la creación de empleo en Estados Unidos.
Más parques industriales
La inversión en parques industriales en México arrancará 2026 con un nuevo impulso ligado al nearshoring. La Asociación Mexicana de Parques Industriales Privados (AMPIP) proyecta que la inversión en este segmento crecerá 36.6% el próximo año, hasta u$s 5,831 millones, desde 4,266 millones en 2025 y 3,875 millones en 2024.
La mayor parte de estos recursos se destinará a expansión dentro de parques ya existentes: 66.1% irá a nuevos desarrollos y naves industriales dentro de parques, 19.3% a la modernización de complejos actuales y 5% a edificios independientes. Pese a que la absorción neta bajó a 3.3 millones de metros cuadrados en 2025, desde 4.6 millones en 2024 y 5 millones en 2023, la actividad repuntó en la segunda mitad del año, lo que sugiere que la demanda sigue firme.
La región centro de México es el epicentro del crecimiento, impulsado por proyectos “build-to-suit” de gran formato para compañías como Mercado Libre y Purina, mientras que la región norte concentra 54.3% del área construida. En total, el país suma ya 477 parques industriales en operación, que alojan a unas 4,000 empresas y generan más de 3.7 millones de empleos, mientras otros 103 parques están en construcción.
Bonanza en capital de riesgo en México
El ecosistema emprendedor latinoamericano arrancó 2026 con acento mexicano en los rankings de levantamiento de capital. Alfred, fintech de infraestructura de pagos transfronterizos, se colocó como la segunda startup con la ronda más grande en lo que va del año en América Latina, tras cerrar una Serie A por 15 millones de dólares liderada por F-Prime Capital, con participación de Brevan Howard Digital y White Star Capital.
La compañía ofrece una plataforma B2B que conecta bancos locales, sistemas de pagos en tiempo real y stablecoins a través de una sola API, y ya opera en México, Brasil, Colombia y Argentina, donde ha procesado cerca de 4 millones de transacciones para más de 2.5 millones de usuarios.
El dato relevante para el mapa regional es que, en lo que va de 2026, las dos rondas más abultadas en LatAm corresponden a startups mexicanas, lo que consolida al país como uno de los polos de atracción de capital de riesgo en la región.
En datos de Techloy, las startups latinoamericanas levantaron en conjunto u$s 25.5 millones, en proyectos de soluciones de infraestructura fintech y plataformas de crédito, mientras verticales como inteligencia artificial comienzan a ganar terreno con tickets más pequeños.
Este año, VelaFin recibió u$s 20 millones en una ronda B, la mayor en lo que va de 2026 y un reflejo de la apuesta por los inversionistas y fondos de venture capital por stablecoins para pagos transfronterizos.