Víctor Rodríguez Padilla dejó de ser el director general de Petróleos Mexicanos (Pemex), anunció la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
El ahora exdirector de Pemex estuvo al frente de la empresa por un año y medio.
En un mensaje transmitido a través de sus redes sociales, la mandataria señaló que el puesto será ocupado por Juan Carlos Carpio, quien se desempeñaba como director de Finanzas de la petrolera, mientras que aseguró que Ramírez Padilla dijo que solo estaría año y medio al frente de la empresa, pero se mantendrá dentro del sector energético federal, como director del Instituto Nacional de Electricidad y Energías Limpias (INEEL).
Rodríguez mencionó que a partir de la Reforma impulsada por la presidenta, Pemex logró iniciar el camino hacia una empresa más eficiente, con la desaparición de las subsidiarias y la integración de un régimen fiscal aligerado.
Añadió que actualmente la empresa está en proceso de reconfigurar las filiales para fortalecer las capacidades operativas y administrativas de la empresa.
“A lo largo de este período, Pemex ha sido parte fundamental en el suministro de combustibles, petroquímicos y fertilizantes que necesita el país”, dijo el funcionario.
Destacó además la reducción de la deuda financiera de Pemex qué bajó a u$s 75 mil millones.
Esta disminución fue posible debido a que la Secretaría de Hacienda otorgó recursos adicionales a Pemex para pagar aproximadamente u$s 23 mil millones de deuda financiera.
También destacó los avances en la recuperación de la capacidad de producción de petroquímicos en los complejos de Cangrejera y Coatzacoalcos.
En su participación, Juan Carlos Carpio, quien ocupará el cargo de director general, una vez que sea aprobado por el Consejo de Administración de Pemex, aseguró que sus acciones se enfocarán en fortalecer a la empresa y a la consolidación de la seguridad energética del país.
Tormenta financiera
El relevo en Pemex se da en una semana con malas noticias para la empresa.
Por un lado, la calificadora Standard & Poor’s cambió a perspectiva negativa las calificaciones de Pemex y la CFE, después de hacer el mismo anuncio para la calificación de las finanzas públicas del país.
La agencia señaló que los motivos para ajustar la perspectiva de las empresas energéticas del Estado Mexicano responden a los mismos factores que las finanzas públicas, es decir, un bajo crecimiento económico, la posibilidad de una mayor deuda pública y una mayor carga de intereses.
“El esperado apoyo fiscal continuo y sustancial a Pemex y CFE podría seguir agravando la rigidez fiscal de México. Un deterioro inesperado de los estrechos vínculos comerciales y económicos de México con Estados Unidos también podría debilitar la sólida posición externa actual del país”, señaló.
Por su parte, Banamex pronosticó que probablemente continuarán las malas noticias para la calificación soberana de México, pues se prevé que antes que concluya el primer semestre de este año, la calificadora Moody’s podría bajar la nota soberana de México.