La inteligencia artificial transformará el mercado laboral, pero eso no significa necesariamente que vaya a provocar una ola de desempleo. Por ahora, la evidencia apunta más hacia una evolución de los trabajos y las tareas que hacia su desaparición, de acuerdo con un análisis de Vanguard.
Una de las principales preocupaciones en torno a la IA gira en torno a la posible eliminación de millones de empleos, particularmente aquellos relacionados con labores administrativas y profesionales. Sin embargo, la segunda mayor administradora de activos del mundo explicó que, casi cuatro años después de la llegada de ChatGPT, el mercado laboral estadounidense no muestra un desplome generalizado en las ocupaciones más expuestas a esta tecnología.
“Las tasas de despidos siguen siendo bajas y, aunque la contratación se ha ralentizado, la desaceleración ha sido generalizada en lugar de concentrada en campos intensivos en IA”, escribió Adam Schickling, economista senior de Vanguard.
La razón detrás de ello es que automatizar tareas no equivale necesariamente a automatizar empleos completos.
Vanguard utilizó como ejemplo la llegada de los cajeros automáticos (ATM). En la década de 1980, se temía que estas máquinas hicieran innecesarios a los empleados bancarios. Si bien los ATM redujeron la cantidad de trabajadores requeridos para ciertas tareas, también disminuyeron los costos de operación y permitieron a los bancos abrir más sucursales. Como resultado, el empleo total de cajeros bancarios se mantuvo relativamente estable entre 1980 y 2010.
La transformación, sin embargo, llegó años después con la banca móvil, que no solo automatizó determinadas tareas, sino que redujo la necesidad de acudir físicamente a una sucursal.
“Para 2025, solo el 9% de los clientes bancarios dijo que las sucursales eran su principal canal bancario, frente al 36% en 2007. El empleo de cajeros bancarios cayó en consecuencia”, señaló Schickling.
Para Vanguard, esta diferencia ofrece una pista sobre el impacto que podría tener la IA. Los modelos actuales pueden automatizar determinadas actividades y, al mismo tiempo, hacer más productivos a los trabajadores, permitiéndoles concentrarse en tareas de mayor valor o asumir nuevas responsabilidades.
El impacto más importante podría llegar cuando las empresas rediseñen sus procesos, estructuras y modelos de negocio alrededor de la IA. Como ocurrió con otras tecnologías de propósito general, esto podría generar nuevas industrias, productos y ocupaciones que todavía no existen.
Por ello, para Vanguard la pregunta no es únicamente cuántos empleos eliminará la IA, sino cómo cambiarán los empleos existentes y qué nuevos trabajos surgirán alrededor de sus capacidades.
Hasta el momento, la administradora expone que, de acuerdo a la evidencia, el mercado laboral sigue más cerca de la “fase ATM” que de una transformación comparable con la llegada de la banca móvil.