

El regreso a clases pondrá a prueba la capacidad de los retailers en México para integrar sus canales de venta, en una temporada en la que millones de familias buscarán optimizar su presupuesto y comparar precios, promociones y disponibilidad antes de concretar sus compras.
De acuerdo con Concanaco Servytur, el gasto por alumno de educación básica para el ciclo escolar 2026 será de MXN$6,044, lo que representa un incremento de 7% respecto al ciclo anterior.
En este contexto, el recorrido de compra ya no necesariamente comienza y termina en un mismo establecimiento. Los consumidores pueden consultar precios en un marketplace, revisar promociones desde la aplicación de una cadena, verificar la disponibilidad de un producto y acudir posteriormente a una sucursal para comprarlo o recogerlo.
El consumidor exige una experiencia integrada
Esta dinámica representa un reto para los retailers, que deben pasar de tener presencia en distintos canales a ofrecer una experiencia conectada entre todos ellos.
Contar con tiendas físicas, comercio electrónico, aplicaciones y marketplaces no significa necesariamente operar bajo un modelo omnicanal. La diferencia está en que el consumidor pueda encontrar información consistente sobre precios, promociones e inventarios sin importar desde dónde realice su consulta o compra.
Durante una temporada de alta demanda, una inconsistencia puede tener un impacto mayor que la pérdida de una sola venta. Si el inventario mostrado en línea no coincide con la disponibilidad en tienda o una promoción cambia al momento del pago, el consumidor puede decidir llevar el resto de su lista escolar con otro competidor.
“La temporada de regreso a clases es uno de los momentos en que la operación del retail enfrenta su mayor nivel de exigencia. Los consumidores comparan precios, buscan promociones y esperan encontrar el mismo inventario y la misma experiencia en cualquier canal. Si un retailer falla en ese momento, no pierde únicamente una venta, sino que puede perder toda la compra escolar”, señaló Martín Malievac, director de Investigación y Desarrollo de TOTVS Napse.
Inventarios y entregas definirán la competencia
Ante consumidores más sensibles al precio y con mayor disposición a comparar alternativas, la ventaja competitiva durante el regreso a clases no dependerá únicamente de ofrecer descuentos o contar con un catálogo amplio.
La disponibilidad de productos, la precisión de la información y la posibilidad de elegir entre diferentes opciones de entrega y recolección también serán factores para determinar dónde termina el gasto de las familias.
El desafío para los retailers será, por tanto, lograr que los distintos puntos de contacto funcionen como una sola operación. Una estrategia omnicanal permitirá acompañar al consumidor durante todo su recorrido, desde la búsqueda de un producto hasta el pago y la entrega.
El regreso a clases se convertirá así en una prueba para identificar qué cadenas lograron integrar realmente sus canales y cuáles únicamente ampliaron sus escaparates digitales y físicos sin conectarlos entre sí.















