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El conflicto en Medio Oriente, que tiene como protagonistas a Irán y Estados Unidos, ya ha generado estragos en el precio de los combustibles a nivel internacional, el petróleo rebasó hace unas semanas u$s 100 dólares por barril, a raíz de estos conflictos, que implicó el cierre de una ruta estratégica para el tránsito del petróleo, como el estrecho de Ormuz.

Según Skandia, un holding financiero con más de 60 años de experiencia, este fenómeno impacta directamente a México, ya que, aunque es productor de petróleo, importa una parte significativa de las gasolinas que consume.

Si bien el precio de la gasolina Magna no ha rebasado los $24 pesos por litro, como comprometió el Gobierno Federal y el sector privado, para Skandia, el energético no dejará de sentir presiones.

La gasolina Premium ya se acerca al umbral de MXN $26 por litro y el diésel ha tocado máximos de MXN $27.7.

Hasta el momento, los estímulos fiscales que ha implementado el Gobierno Federal y el acuerdo con el sector privado, han permitido que el precio de la Magna se mantenga en MXN $24 por litro, pero la dependencia de las importaciones de gasolina, que representan más de 50% del total, hacen vulnerable al país al tipo de cambio y a los precios internacionales del petróleo.

Skandia añade que el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) representa una proporción importante del precio final; en 2026, este impuesto se mantiene como uno de los componentes fiscales más relevantes en el costo de los combustibles.

“Asimismo, la inflación general, los costos logísticos y la limitada capacidad de refinación nacional también contribuyen al encarecimiento del combustible”, señala la empresa.

Espejo internacional

Mientras los esquemas de apoyo fiscal han permitido mantener a raya el precio de la Magna, en naciones como Noruega y Países Bajos este combustible llega a MXN $45 pesos por litro, mientras que en Dinamarca y Francia fluctúa entre MXN $38 y MXN $42.

“Estas cifras muestran que, aunque el precio en México ha aumentado, aún se mantiene por debajo de los niveles observados en varias economías desarrolladas”, detalla Skandia.

Sin embargo, el panorama hacia adelante mantiene la presión a tope, pues entre las perspectivas para 2026 y el futuro, los precios de la gasolina en México dependerán en gran medida de la evolución del mercado internacional del petróleo, el tipo de cambio y las decisiones de política fiscal.

Skandia advierte que si persisten las tensiones geopolíticas y el petróleo se mantiene elevado, los precios podrían seguir presionados al alza.

“No obstante, la intervención del gobierno mediante subsidios y mecanismos de control podría evitar incrementos abruptos en el corto plazo”, dice el holding financiero.

De no implementarse cambios en el precio de la gasolina o la dependencia de las importaciones, Skandia advierte que este umbral de MXN $30 por litro podría superarse en un futuro.

“Así, el desafío no solo consiste en contener los precios en el corto plazo, sino en construir un sistema energético más eficiente, menos dependiente y más resiliente ante las fluctuaciones globales”, dice Skandia.