La norma, vigente en el Reglamento de Tránsito, establece medidas claras para garantizar que los traslados en la capital se realicen bajo los estándares mínimos de protección y responsabilidad o el conductor deberá afrontar las consecuencias.
La Ciudad de México endureció la aplicación de una de sus normas de tránsito más básicas y esenciales para la seguridad vial, se trata del uso obligatorio de casco al transitar en una moto. Asimismo, la autoridad advirtió que su cumplimiento no es opcional.
El Gobierno de la CDMX y la Secretaría de Movilidad enfatizaron que esta obligación opera en cada trayecto y sin excepciones. Su objetivo principal es reducir lesiones graves y evitar accidentes de alto impacto.
La campaña oficial recalca que la medida es ley y que su incumplimiento acarrea consecuencias inmediatas tanto económicas como administrativas.
“Cada trayecto cuenta. Usar casco reduce lesiones graves y puede salvar tu vida. El casco no es opción, es protección y es ley”, indicó el Gobierno de CDMX.
Multas actualizadas: cuánto pagarán quienes incumplan la norma
En virtud del Reglamento de Tránsito, junto con la actualización de la Unidad de Medida y Actualización (UMA) publicada por el INEGI correspondiente a 2026, se establece un valor diario de 117.31 pesos.
La sanción económica para aquellos que violen esta normativa oscila entre 20 y 30 UMAS, lo que se traduce en una penalización aproximada de 2,346 a 3,519 pesos. Dicha multa se aplica de forma directa, sin posibilidad de exención inmediata.
Adicionalmente al impacto económico, la falta conlleva una reducción de tres puntos en la licencia de conducir, lo cual afecta el historial del conductor y puede incidir en futuras inspecciones o reincidencias. Las autoridades de la ciudad sostienen que este sistema de puntos tiene como objetivo promover una movilidad más respetuosa y responsable.
Consecuencias administrativas: remisión del vehículo al corralón
La obligación del uso de cascos al viajar en motos es extensiva a todas las personas que participan en el traslado, lo cual incluye a los acompañantes.
Más allá de la multa, la infracción a esta normativa de tránsito en CDMX conlleva la retención de la moto, que será trasladada al depósito oficial o corralón.
Esta medida se aplica de manera automática durante los operativos y revisiones de tránsito y se considera una de las sanciones más severas debido a los costos adicionales y al tiempo necesario para su recuperación.
El Gobierno de CDMX enfatiza que no es suficiente con llevar el equipo adecuado: es imperativo usarlo de manera correcta y conforme a los estándares establecidos por la regulación para asegurar que efectivamente cumpla su función.