México logró mantener su grado de inversión, al menos para la calificadora Fitch Ratings. La agencia puso la nota de largo plazo en moneda extranjera en ‘BBB-’, el último escalón antes de caer en la categoría de bono basura.
En un comunicado, Fitch Ratings dijo que la calificación de México se sustenta en un marco de política macroeconómica prudente, finanzas externas sólidas y su economía grande y diversificada.
Sin embargo, la economía está limitada por un crecimiento moderado de largo plazo, a lo que se suman indicadores de gobernanza débiles y un polémico cobro de impuestos, que pone al país entre los que menos recaudan dentro de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE).
Pese a la incertidumbre por la reforma judicial y las tensiones del T-MEC, Fitch estima un crecimiento del 1.7% para 2026, confiando en la resiliencia de las exportaciones y el impulso de la Copa Mundial.
Además la nota se ve limitada por un crecimiento moderado a largo plazo, indicadores de gobernanza débiles, desafíos fiscales relacionados con una base de ingresos baja y rigideces presupuestarias, y pasivos contingentes de Pemex.
“La Perspectiva Estable refleja la expectativa de Fitch de que la economía mexicana evitará escenarios de deterioro severos en medio de las incertidumbres comerciales e internas actuales, pero seguirá siendo poco dinámica, y que la calificación tiene cierto margen para soportar el aumento proyectado de la deuda soberana/PIB durante el período de pronóstico”, comentó la agencia.
Palomitas a la calificación
Fitch Ratings aseguró que la economía puede evitar la recesión, incluso con la reducción del consenso del mercado para el crecimiento del PIB.
En la segunda quincena de marzo, los participantes de la Encuesta de Citi señalaron que el PIB mexicano crecerá 1.4%, este año, por lo que rompió dos meses de revisiones al alza por parte de los especialistas.
El crecimiento económico, según Fitch, logró aumentar su resistencia, pues se mantuvo en terreno positivo, pese al contexto adverso del proteccionismo estadounidense, el ajuste fiscal y las reformas institucionales internas que afectaron la confianza empresarial.
La economía también fue impulsada por un alza de 7% en exportaciones reales, impulsadas por el trato arancelario preferencial de Estados Unidos para la mayoría de los bienes, con excepción de los automóviles y el acero.
Ven mejor panorama
Mientras el consenso de la encuesta de Citi espera un incremento de 1.4% del PIB para este año, Fitch prevé un alza de 1.7%, para este año debido a la disminución de los impulsos fiscales y monetarios negativos y al impulso de la Copa Mundial.
Pese a las buenas noticias del desempeño económico, Fitch consideró que los datos económicos recientes han sido desiguales, lo que indica que aún no se ha consolidado una recuperación firme, la cual podría verse obstaculizada por la incertidumbre en torno al acuerdo comercial T-MEC.
“La administración Sheinbaum busca incrementar la inversión, pero esto podría verse obstaculizado por las preocupaciones del sector privado sobre las reformas institucionales, especialmente una importante reforma judicial, y la agencia tributaria” comentó.