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Durante 2025, las startups fundadas exclusivamente por mujeres captaron apenas 2% del capital de riesgo a nivel global, una proporción que no se ha movido en los últimos 10 años, pese a la recuperación del sector, afirmó Marianna Mamou, directora de asesoría Beyond Investing en UBS, en entrevista con El Cronista.

“En 2021 reportamos 2% y hoy sigue siendo 2%. Y el número de 10 años es 2%”, señaló la especialista, al destacar que el estancamiento persiste incluso en un entorno de mayor dinamismo en el capital de riesgo.

En contraste, los equipos mixtos han mostrado una ligera mejora al concentrar alrededor de 20% del financiamiento; sin embargo, el número de empresas lideradas únicamente por mujeres no ha aumentado.

Sesgos en etapas tempranas limitan acceso al capital

Mamou explicó que las principales barreras se presentan en las fases iniciales de financiamiento, donde las decisiones se toman con información limitada y están altamente influenciadas por sesgos.

“Este proceso es bastante susceptible a los sesgos que tienen los tomadores de decisión”, advirtió.

Entre ellos, destacó el “sesgo de afinidad”, que lleva a los inversionistas mayoritariamente hombres a apostar por perfiles similares.

La experta subrayó que la falta de diversidad dentro de los fondos de capital de riesgo tiene un impacto directo en la asignación de recursos.

“Si hay una inversionista mujer en una firma de VC, es hasta 40% más probable que inviertan en una empresa liderada por mujeres”, dijo.

Además, señaló que las redes de contacto también juegan un papel clave, ya que suelen ser homogéneas, lo que limita el acceso de emprendedoras no solo a financiamiento, sino a retroalimentación y desarrollo de sus proyectos.

Mujeres enfrentan más cuestionamientos al presentar proyectos

Otro de los factores que incide en la brecha es el tipo de preguntas que reciben las fundadoras durante sus presentaciones ante inversionistas, las cuales suelen enfocarse más en riesgos que en crecimiento.

“Vemos que a las mujeres se les hacen muchas más preguntas relacionadas con riesgo”, explicó Mamou. Ante este escenario, recomendó responder estos cuestionamientos, pero redirigir la conversación hacia el potencial de expansión.

“Es importante abordar las preguntas de riesgo, pero convertirlas en una discusión orientada al crecimiento y ser más confiadas en las proyecciones”, indicó.

Boom de la inteligencia artificial añade nuevos desafíos

El auge de la inteligencia artificial también podría agravar la desigualdad en el acceso a capital. Mamou advirtió que una parte significativa de la inversión reciente se ha concentrado en pocas empresas del sector.

“Una gran proporción del financiamiento se ha ido a muy pocas compañías, lo que distorsiona los resultados”, señaló.

A ello se suma que menos de 15% de los puestos de liderazgo en empresas de inteligencia artificial están ocupados por mujeres, lo que podría ampliar la brecha de financiamiento en los próximos años.

México enfrenta un reto adicional por factores culturales

En el caso de México, la especialista indicó que los sesgos pueden ser más pronunciados debido a factores culturales y percepciones sobre el rol de la mujer en los negocios.

“Si el rol de la mujer en la sociedad es distinto, es más probable ver estos sesgos más marcados”, explicó.

Entre las acciones que podrían contribuir a cerrar la brecha, destacó la necesidad de fortalecer redes de apoyo, incrementar la participación femenina en firmas de inversión y mejorar el acceso a asesoría para levantar capital.

Cierre de brecha será lento e incierto

Mamou reconoció que no hay una estimación clara sobre cuándo podría cerrarse la brecha de financiamiento de género en el venture capital.

“No esperaba que el 2% se mantuviera tan persistente”, admitió.

No obstante, señaló que un mayor control de la riqueza por parte de las mujeres en el futuro podría impulsar cambios graduales en la asignación de capital, al dirigir más inversiones hacia proyectos liderados por ellas.