La guerra entre Estados Unidos e Irán no debería ser un motivo de preocupación para la economía nacional, pues su impacto será acotado, estimó Principal Asset Management
La actividad económica arrancó el año con signos de debilidad, con una caída de la producción industrial de 0.1% anual, la manufactura se contrajo 1.1% mensual y la construcción tuvo una baja de 1.1% mensual.
Principal Asset Management señaló que pese a esta desaceleración, el panorama se mantiene “constructivo”, con una demanda interna sin cambios, impulsada por el consumo y un mercado laboral resiliente, que muestra incrementos en el salario.
“La inversión debería fortalecerse conforme se acelere el gasto público. La caída en la construcción parece transitoria, ya que el mayor presupuesto de gasto para 2026 aún no se materializa, y proyectos adicionales de inversión mixta equivalentes a cerca de 2% del PIB deberían aportar un impulso relevante”, señaló Principal.
Si bien la guerra añade nuevos riesgos a la economía global, Principal estimó que el impacto en México debería mantenerse acotado bajo un escenario de choque temporal.
“Los mayores precios del petróleo hoy tendrán un efecto neutral a ligeramente negativo para el crecimiento, dado que la posición de México como importador neto de petróleo implica un deterioro en la balanza energética”, dijo Principal.
México importa aproximadamente 53% de la gasolina que consume, de acuerdo con datos de Petróleos Mexicanos.
Si bien los ajustes al IEPS de combustibles ayudan a contener el traspaso hacia la inflación, también generan presiones fiscales en el margen, añadió Principal.
Desde hace tres semanas, el gobierno federal comenzó a implementar estímulos fiscales al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicado a las gasolinas y el diésel, con el objetivo de contener el incremento en el precio de los combustibles para el consumidor final.
Incluso, el gabinete económico y Pemex hicieron dos acuerdos diferentes con más de 90% de los empresarios gasolineros para mantener la gasolina Magna en un precio máximo de MXN $24 por litro, mientras que el diésel fue recientemente topado a MXN $28.3 por litro.
“Aun así, México se encuentra relativamente bien posicionado para absorber este choque geopolítico, apoyado por cuentas externas sólidas, credibilidad institucional, un tipo de cambio fuerte y una posición fiscal manejable”, mencionó Principal en un análisis sobre América Latina.
Inflación podría empeorar
Principal Asset Management advierte que el incremento en los precios de frutas y verduras pueden añadir presiones inflacionarias más persistentes.
“Una inflación general más elevada, junto con el riesgo de un conflicto en Medio Oriente más prolongado de lo previsto y una posible depreciación del peso en un entorno de condiciones financieras globales más restrictivas, podrían retrasar o incluso pausar el ciclo de recortes”, dice la empresa especializada en gestión de inversiones.
Sin embargo, el Banxico sorprendió al consenso de especialistas la semana pasada, cuando decidió recortar 25 puntos base la tasa de interés referencial a 6.75%, cuando se esperaba una pausa, debido a la aceleración de la inflación durante la primera quincena de marzo.
El último reporte de inflación del Inegi puso al indicador en 4.63%, su punto más alto desde diciembre de 2023, e incluso con el repunte, la junta directiva del Banxico decidió recortar la tasa.
“En conjunto, la dinámica inflacionaria refuerza un escenario de convergencia gradual, pero con una mayor sensibilidad a choques externos, manteniendo a la política monetaria firmemente dependiente de los datos”, dice Principal Asset Management.