Berkshire Hathaway nombró a Howard Buffett como presidente de la empresa en reemplazo de su padre Warren, quien pasará a ser presidente emérito de la compañía que construyó a lo largo de seis décadas hasta convertirla en el conglomerado más conocido de Estados Unidos.
El nombramiento de Howard representa el cambio más reciente en la cúpula de Berkshire, después de que Greg Abel reemplazara a Warren como director ejecutivo a principios de año.
En una carta dirigida a los accionistas publicada el viernes, Warren, de 96 años, señaló: “Greg dirige la empresa; Howard protegerá su cultura y sus valores, dos aspectos que valen más que cualquier cosa en nuestro balance general”.
El mayor de los Buffett tomó el control de Berkshire en 1965, cuando era una textilera con problemas financieros en Nueva Inglaterra, y la transformó en un gigante de u$s 1.1 billones con negocios que abarcan ferrocarriles, servicios públicos y operaciones de seguros. Berkshire confirmó que Warren permanecerá en el consejo de administración en su nuevo papel.
La empresa detalló que la llegada de Howard a la presidencia forma parte de su plan de sucesión de largo plazo. Howard, de 71 años y el segundo de los tres hijos de Warren, ha sido miembro del consejo de administración de Berkshire desde 1993 y dirige su propia fundación benéfica. Actualmente, gran parte de los ingresos de Berkshire provienen de su enorme negocio asegurador, que incluye marcas como Geico. La división textil cerró sus puertas en 1985.
Desde que asumió la dirección ejecutiva en enero, Abel ha comenzado a poner a trabajar parte de los u$s 365,000 millones en efectivo que posee la firma, lo que incluye la inversión de 10,000 millones en acciones de Alphabet. En mayo, Berkshire acordó la compra de la constructora de viviendas estadounidense Taylor Morrison por 8,500 millones de dólares.
Abel comentó este viernes: “Estamos agradecidos con Howard por el cuidado, la disciplina y el profundo entendimiento de Berkshire que aportará a su nuevo cargo”.
Berkshire añadió que Susan Decker continuará en su puesto como directora independiente principal de la compañía.
Las acciones de Berkshire, con sede en Omaha, Nebraska, cayeron un 0.9 % en las operaciones previas a la apertura del mercado tras el anuncio.