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Las acciones de Gruma avanzaron más de 2% en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) luego de que la Comisión Nacional Antimonopolio (CNA) determinó que no existen condiciones de competencia efectiva en el mercado de harina de maíz para tortilla en ocho regiones del país.

Si bien el regulador reconoció que la compañía concentra una participación relevante y aplicó prácticas que dificultaban la movilidad de sus clientes, optó por no imponer medidas estructurales, como la desinversión de activos.

Los títulos de la empresa escalaron a 346.46 pesos por unidad, lo que representó un incremento de 2.52% (Ciudad de México 11:06 horas), de acuerdo con datos de la BMV.

Gruma sin desinversión

En un informe publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF), la CNA detalló que aceptó un paquete de compromisos propuesto por Gruma para corregir las distorsiones identificadas en el mercado.

Las medidas —que ya habían sido adelantadas por la empresa el 26 de enero mediante un comunicado enviado a la BMV— sustituyen una posible intervención estructural.

“Estas medidas no contemplan la desincorporación de activos que la autoridad había propuesto inicialmente, en particular, no se requiere la venta de cinco de los 18 molinos de harina de maíz nixtamalizado de Gruma en México”, explicó la empresa previamente en un documento.

Entre los compromisos destacan la cancelación anticipada de contratos de comodato, la transferencia gratuita de maquinaria a clientes actuales, la eliminación de cláusulas de exclusividad y compras mínimas, así como la posibilidad de terminar arrendamientos y financiamientos sin penalización.

Las obligaciones tendrán una vigencia de 10 años, con revisión intermedia a los cinco años, e incluyen mecanismos de supervisión, reportes periódicos y la designación de un oficial de cumplimiento.

Medidas revisadas

En su análisis, la Comisión concluyó que el mercado presenta características de madurez y bajo crecimiento, lo que limita la entrada de nuevos jugadores y endurece la competencia.

Asimismo, identificó que Gruma utilizó esquemas contractuales que elevaban los costos de cambio para tortillerías e industriales de maíz y tortilla, entre ellos contratos de comodato de maquinaria, financiamientos ligados a compras de harina y cláusulas que incentivaban compras mínimas.

De acuerdo con el regulador, estas prácticas dificultaban que los clientes migraran hacia otros proveedores, reforzando su posición dominante.

Pese a ello, el Pleno consideró que las medidas conductuales serían suficientes para corregir las fallas detectadas en esta etapa.

Gruma y el gobierno federal

La mañana del 9 de febrero, Gruma informó que continúa colaborando con el gobierno federal a través del programa “Cosechando Soberanía”, enfocado en fortalecer el campo y avanzar hacia la autosuficiencia alimentaria mediante créditos, seguros agropecuarios y esquemas de comercialización.

La empresa detalló que apoya a 858 pequeños y medianos productores de maíz blanco en la región Centro-Sur del país, con capacitación técnica y prácticas de agricultura sustentable.