Una de las estrategias de infraestructura del Gobierno de Claudia Sheinbaum se basa en el desarrollo de trenes de pasajeros que conecten distintas regiones del país, siendo el Tren México-Querétaro y el México-Pachuca, dos de los proyectos insignia de este sexenio.
El programa de infraestructura prevé que ambas líneas férreas queden concluidas antes de que termine 2027; sin embargo, la ruta de desarrollo parece enfrentar complicaciones.
El Segundo Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum detalla un avance de apenas 37% en el tramo AIFA-Pachuca con corte al 30 de junio de este año.
Este tramo, de 57 kilómetros de longitud, ya atravesó ajustes al alza en su presupuesto, pues el proyecto fue registrado originalmente con un monto de MXN $51,874 millones por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP); sin embargo, para agosto del año pasado el presupuesto aumentó aproximadamente 10%, de acuerdo con la cartera de inversiones de la propia dependencia, para alcanzar un techo de MXN $57,054.4 millones.
También en agosto del año pasado, la presidenta Claudia Sheinbaum dijo que el Gobierno Federal espera que la obra, a cargo del Ejército Nacional, esté concluida en la primera mitad del año entrante.
“Este tren queremos que esté listo en el primer semestre del 2027 y estamos trabajando en equipo”, comentó la mandataria en una visita realizada el 10 de agosto de 2025.
En este sentido, el Ejército Mexicano tiene exactamente un año para concluir el 63% restante del proyecto.
El objetivo de este tren, dijo la mandataria, es facilitar la conectividad de los Polos de Desarrollo para el Bienestar en el país, específicamente el que se va a ubicar en el estado de Hidalgo, y que fue anunciado recientemente por el Gobierno Federal, en conjunto con la empresa DAWE, sobre un terreno de 950 hectáreas que permita el desarrollo industrial, de vivienda, escuelas y hospitales.
El tiempo de construcción planteado para el tren es de 18 meses, que iniciaron en agosto de 2025.
Lento avance en el tren a Querétaro
En el caso del tramo entre México y Querétaro, el avance reportado en el Segundo Informe de Gobierno se ubicó en apenas 19%.
Este tren cuenta con un presupuesto estimado en MXN $166.9 mil millones, y contará con 227 kilómetros de distancia, partiendo de Buenavista, en la Ciudad de México, y llegando a la capital queretana. El plazo establecido para el fin de la obra es noviembre del año entrante.
Malos antecedentes
El desarrollo de los trenes de pasajeros hechos por el Ejército Mexicano durante el periodo autodenominado como la Cuarta Transformación, que inició en diciembre de 2018, presenta antecedentes de retrasos, incrementos presupuestales, corrección de trazos y descarrilamientos.
Por una parte, el Tren Maya, construido entre el sexenio pasado y este, registró un incremento de costos superior a 250%. En un inicio, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) estableció el costo del tren en un mínimo de MXN $120,000 millones, mientras que el costo total reportado por la propia dependencia ascendió a MXN $550,000 millones.
Además, la construcción del tramo 5 sufrió alteraciones de último minuto, debido a las características del suelo.
Como consecuencia, el tren, que estaba previsto que iniciara sus operaciones en diciembre de 2023, ofreció el servicio completo hasta diciembre de un año después.
A esto se suman cinco incidentes de descarrilamiento menores, entre marzo de 2024, antes incluso de que iniciara el servicio completo, y agosto de este año.
Otro ejemplo de las complicaciones del desarrollo de trenes bajo el régimen morenista fue el tren de pasajeros del Istmo de Tehuantepec.
El tren respetó el presupuesto establecido en MXN $55,000 millones, así como el horizonte para su inauguración, establecido en diciembre de 2023.
Sin embargo, para el 28 de diciembre del año pasado, se registró un descarrilamiento en el tren de pasajeros, en la zona conocida como la “Curva del Diablo”, en el municipio de Asunción Ixtaltepec, Oaxaca.
Ese incidente provocó que la locomotora cayera por un barranco de más de seis metros de profundidad y causó el fallecimiento de 14 personas y más de 100 heridos.
Las investigaciones de la Fiscalía General de la República (FGR) señalaron que las causas del descarrilamiento fueron el exceso de velocidad y la mala nivelación de las vías.
A partir de ese momento, el servicio de pasajeros fue suspendido de manera temporal, para hacer las correcciones de trazo de curvas de alta peligrosidad y volver a certificar las vías, y se espera que el servicio se reinicie a principios del año entrante.
A los seis meses, en la misma zona se registró un segundo descarrilamiento, pero este ocurrió en un tren de carga.