

Los consumidores de gasolinas y diésel ya no acceden al estímulo fiscal que el Gobierno federal aplicaba para contener el aumento en el precio de los combustibles por encima de la inflación. Se trata del apoyo otorgado mediante la reducción de la cuota del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) que se paga por cada litro adquirido en las estaciones de servicio.
Este estímulo estuvo ausente durante la mayor parte de 2025 y se anticipa que la misma situación continúe a lo largo de 2026. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) informó este miércoles 31 de diciembre que el estímulo fiscal aplicable a los combustibles automotrices para el periodo del 1 al 9 de enero de 2026 será de 0%.

Con ello, los consumidores deberán cubrir en su totalidad la cuota del IEPS, que asciende a 6.70 pesos por litro de gasolina Magna, 5.65 pesos en el caso de la gasolina Premium y 7.36 pesos por litro para el diésel.
No obstante, en el caso de la gasolina Magna, que concentra el mayor volumen de consumo, se mantiene vigente el acuerdo entre el gobierno federal y los expendedores para conservar el precio por debajo de los 24 pesos por litro.
Debido a este convenio, quienes utilizan gasolina regular no resentirán el incremento de 3.8% en las cuotas del IEPS derivado de la actualización anual conforme a la inflación realizada recientemente por la SHCP.
El impacto se reflejará únicamente en los precios de la gasolina Premium y del diésel
¿Por qué el Gobierno sacó el subsidio a la gasolina y al diésel?
La eliminación del subsidio permitió al gobierno federal incrementar la recaudación por concepto del IEPS a los combustibles. Entre enero y noviembre de 2025, los ingresos por este impuesto sumaron 405,077 millones de pesos, lo que representa un aumento de 7.8% respecto a los 362,024 millones de pesos registrados en el mismo periodo de 2024.















