

Aunque la inteligencia artificial (IA) está transformando rápidamente el mercado laboral, las habilidades técnicas por sí solas ya no serán suficientes para garantizar la empleabilidad de los profesionales en tecnología, advirtió José María Rancano, country manager en México de la consultora tecnológica Slalom.
Durante una entrevista con El Cronista, el directivo basado en Guadalajara señaló que el verdadero riesgo no es que la IA sustituya a las personas, sino que deje atrás a quienes no sean capaces de integrarla a su trabajo y complementar sus conocimientos técnicos con una visión más amplia de negocio e industria.
“La IA no nos debe de dar miedo. Lo que tenemos que desarrollar son habilidades más amplias para seguir agregando valor en lo que naturalmente vamos a seguir agregando valor, que es el criterio, la innovación y la toma de decisiones”, afirmó.
Rancano explicó que muchas de las capacidades actuales de la inteligencia artificial se basan en procesos estadísticos avanzados y en una capacidad de procesamiento sin precedentes, pero todavía requieren supervisión humana para validar resultados y convertir información en decisiones de negocio.
“No viene a reemplazarnos. Viene a reemplazar a todos aquellos que no seamos capaces de entender que esto es una herramienta para acelerar nuestra capacidad de innovar como seres humanos y de decidir como seres humanos”, sostuvo.
El auge de los perfiles multidisciplinarios
De acuerdo con Rancano, las empresas están demandando cada vez más perfiles que combinen conocimientos técnicos con entendimiento de negocio, industria, analítica, diseño y experiencia del cliente.
“Todos aquellos ingenieros que solo se están profundizando en unas habilidades tecnológicas son más susceptibles a ser reemplazados por la IA que aquellos que tengan eso más el entendimiento amplio del ecosistema, del negocio o de la industria”, indicó.
Los profesionales capaces de conectar distintas disciplinas se vuelven más valiosos para las empresas.
Incluso, señaló que los perfiles más rentables para firmas como Slalom son aquellos que dominan varias áreas tecnológicas y, al mismo tiempo, entienden cómo estas impactan sectores específicos como servicios financieros, seguros o comercio minorista.
Las habilidades tendrán una vida útil cada vez más corta
Rancano advirtió que la velocidad del cambio tecnológico está reduciendo drásticamente la vigencia de los conocimientos profesionales.
Citando datos del Foro Económico Mundial, Rancano indicó que una habilidad técnica promedio podría mantenerse vigente apenas unos 2.5 años, obligando a los trabajadores a actualizarse de manera continua.
“Los chavos nuevos tienen que estar a las vivas, tienen que tener un nivel de curiosidad intelectual increíble para mantenerse dentro de esos ciclos”, dijo.
A su juicio, los profesionales deben evitar concentrarse únicamente en habilidades de corto plazo o “hot skills” y enfocarse en construir capacidades transferibles que les permitan adaptarse a los cambios tecnológicos.
“La visión amplia me parece que es lo último que va a poder reemplazar la IA y es donde vamos a estar más seguros”, aseveró.
La mayoría de las empresas sigue usando la IA para eficiencia
Respecto al nivel de adopción de inteligencia artificial en las organizaciones, Rancano identificó tres etapas de madurez.
La primera consiste en el uso de herramientas para mejorar la productividad individual, como generación de código, automatización de tareas o asistencia en procesos operativos. La segunda implica la orquestación de múltiples agentes de IA para resolver tareas más complejas de forma coordinada.
Sin embargo, aseguró que el tercer nivel —utilizar IA para descubrir nuevas oportunidades de negocio, productos o fuentes de ingresos— sigue siendo prácticamente inexistente.
“Hay prácticamente cero empresas que estén desarrollando insights para nuevos productos directamente con agentes”, afirmó.
Rancano explicó que, incluso a nivel global, la mayoría de las compañías todavía no logra utilizar la inteligencia artificial para impactar directamente sus ingresos debido a la complejidad tecnológica y de datos que esto requiere.
“Todo mundo quiere llegar ahí, pero no lo estoy viendo. Y te estoy hablando del ámbito global”, señaló.
















