

Las empresas en México aumentaron 107% su inversión en inteligencia artificial (IA), hasta alcanzar alrededor de MXN$ 33,000 millones, en medio de una carrera por incorporar esta tecnología a sus operaciones, señaló Luis Battilana, director general de Baufest México en entrevista con El Cronista.
Sin embargo, el reto para las compañías será que estos recursos no se queden en pruebas de concepto o proyectos aislados, sino que se traduzcan en ganancias operativas y resultados que puedan medirse.
“Tenemos que dejar de pensar la innovación como la implementación de una tecnología, la implementación de una tendencia y pasar de la tendencia o la innovación por innovación en sí al impacto que podamos medir”, señaló.
A nivel global, alrededor de 20% de las empresas que han invertido en IA han conseguido llevar sus proyectos a producción, mientras que sólo entre 5 y 10% estaría logrando medir resultados o impactos positivos, de acuerdo con el directivo.
Ante este escenario, Battilana consideró que las compañías deberán fortalecer sus esquemas de gobierno de IA y su preparación para adoptar esta tecnología, conocida como AI Readiness, que contempla aspectos como datos, infraestructura, procesos, talento y cultura.
Las empresas que implementan un gobierno de IA y cuentan con una adecuada preparación pueden duplicar la velocidad con la que generan resultados e impacto en el negocio, afirmó.
México avanza hacia una mayor adopción
El directivo señaló que México cuenta con condiciones favorables para avanzar en la adopción de inteligencia artificial debido a los avances en materia de regulación y digitalización.
En particular, destacó la evolución de la Ley Fintech, la banca abierta y proyectos relacionados con la digitalización de los pagos, como SPEI 2.0, al considerar que estas políticas generan condiciones para que las compañías aceleren su transformación digital.
No obstante, consideró que la adopción empresarial deberá estar acompañada de reglas claras para establecer qué usos tendrá la IA, qué riesgos pueden aceptarse y quién será responsable de las decisiones tomadas con apoyo de esta tecnología.
IA será parte de las operaciones empresariales
Battilana consideró que la velocidad de adopción de la IA es mayor a la que tuvieron tecnologías como internet, por lo que en los próximos años será difícil imaginar empresas que no la incorporen en sus procesos centrales.
La tecnología tendrá un papel relevante en áreas como analítica, prevención y capacidades predictivas, mientras que también modificará las funciones de los trabajadores y dará lugar a nuevas especialidades.
Por ello, recomendó que las empresas definan desde el diseño para qué utilizarán la IA, qué beneficio esperan obtener y cómo medirán el impacto de sus proyectos.
“Desde el diseño tienes muy claro para qué la vas a utilizar, cuál es el beneficio en el negocio y cómo planeo medirlo”, concluyó.















