

La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) mantiene un estado de alerta entre los usuarios de diversas entidades bancarias en México, tales como BBVA y Banamex, respecto a una nueva modalidad de retiro de efectivo en cajeros automáticos.
Esta tecnología posibilita realizar extracciones sin la exigencia de presentar físicamente una tarjeta de débito.

¿Se acerca el fin de los cajeros automáticos? La tecnología que transformará las extracciones
La llegada de la era del “contactless” a los cajeros automáticos de estas instituciones financieras marca un hito en la evolución de los servicios financieros en el país.
La introducción de la tecnología NFC (Near Field Communication) en los cajeros automáticos de BBVA y Banamex en México representa un avance significativo en la transformación de los servicios financieros del país.
Esta innovación permite a los usuarios realizar retiros de efectivo sin necesidad de tarjetas físicas, utilizando únicamente teléfonos celulares.
Aunque la tecnología NFC ha estado presente en México durante un tiempo considerable, la adición de más unidades no solo optimiza y acelera el proceso de retiro de efectivo, sino que también representa un avance notable en términos de seguridad.

¿Qué es, cómo funciona y para qué sirve la tecnología NFC?
La tecnología NFC (Near Field Communication) ha sido concebida para propiciar una comunicación inalámbrica de corto alcance entre dispositivos.
Al acercar dos dispositivos equipados con esta tecnología, NFC se activa de forma automática, lo que mejora el intercambio de información entre dispositivos ubicados a corta distancia.
¿Cómo funciona la tecnología NFC?
La tecnología en cuestión se basa en un principio físico denominado inducción electromagnética.
El NFC opera mediante un espectro de radiofrecuencia de 13,56 MHz. Con una potencia inferior a 15 mA, esta tecnología permite la transmisión instantánea de datos en un rango aproximado de hasta 15 centímetros entre los dispositivos.
Cuando dos dispositivos compatibles se acercan, uno de ellos ejerce el papel de iniciador, generando un campo electromagnético de baja frecuencia, mientras que el otro dispositivo actúa como el objetivo, dotado de la capacidad para recibir dicho campo.
Esta tecnología requiere un periodo de 200 microsegundos para establecer la conexión y es capaz de transmitir datos a velocidades de 106, 212, 424 o 848 Kbit/s.
Adicionalmente, el NFC puede operar en dos modalidades distintas:
- Modo activo: Ambos dispositivos se encuentran en funcionamiento y se comunican a través de la emisión de una señal.
- Modo pasivo: El dispositivo emisor crea un campo electromagnético, mientras que el dispositivo receptor modula dicho campo.













