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La planta de PMI en Zapopan, Jalisco, es uno de los casos de éxito de producción limpia, con una certificación en carbono neutralidad. Con ello el complejo no solo cumple con metas ambientales, sino que se perfila como el centro lógico para un cambio de modelo en la estrategia a un futuro “sin humo” de la empresa, dice su principal ejecutivo en la región.

“Yo apuesto que en el futuro la fábrica de Jalisco va a producir productos agregados de nueva generación y no cigarrillos”, afirma Marco Hannappel, director de PMI para América Latina y Canadá.

El directivo, en declaraciones en el marco de Technovation 2026, en Washington, D.C., dice que la infraestructura de manufactura de tabaco en México representa la oportunidad de convertir a Jalisco en un hub tecnológico “sin humo” capaz de liderar la exportación de innovación, siempre que el entorno regulatorio logre alinearse con la velocidad de la transformación industrial.

Por ahora, el distintivo de carbono neutralidad se basa en eficiencia energética, uso de renovables y compensación de emisiones. En el papel, dice la propia empresa, es un caso de éxito de transición industrial. Pero en la práctica, la planta es el escenario de una tensión inevitable: ahí todavía se producen cigarrillos.

Esta contradicción encapsula el momento de PMI. La empresa empuja su narrativa hacia un “futuro sin humo”, mientras su negocio tradicional mantiene un peso específico en mercados como el mexicano.

Hannappel no ve conflicto. Para la empresa, Zapopan seguirá produciendo cigarrillos porque el negocio en el país requiere que se fabriquen pues se consumen.

“En Jalisco producimos cigarrillos porque son cigarrillos que se venden en México. En Italia producimos tabaco calentado, no producimos cigarrillos porque allá los cigarrillos ya casi no se venden”, dijo el directivo en referencia a que su país de origen es de los mercados más adelantados en consumir productos sin humo.

Zapopan: el proceso por encima del producto

Para PMI, la sostenibilidad hoy se mide en el “cómo” antes que en el “qué”. Hannappel, es tajante: “El proceso productivo puede ser carbono neutral. El producto no es lo importante (en esta métrica), es el procedimiento”.

La planta de Zapopan redujo emisiones mediante mejoras operativas y créditos ambientales, convirtiéndose en uno de los primeros centros de manufactura de la firma en lograr esta certificación global. Sin embargo, el propio Hannappel reconoce que el destino de la planta no debería ser el tabaco convencional, pero además del mercado, se debe incluir el asunto de la regulación y enfrentar un fantasma: el mercado ilegal.

El comercio ilícito se estima en cuatro de cada diez cigarrillos vendidos y el marco regulatorio que frena la adopción de alternativas sin combustión, sobre todo en cigarros electrónicos, que están prohibidos a rango constitucional.

Agricultura y retos

La narrativa de la empresa también se apoya en la ciencia aplicada al campo. Hannappel destaca que, en otros mercados, han reducido el uso de agua en el cultivo de tabaco hasta un 50% en cinco años, bajando también el uso de agroquímicos. “El tabaco hoy ocupa menos fitofármacos que cultivos como la manzana o la pera”, asegura. Aunque estos modelos no se aplican directamente en México, donde PMI no tiene alianzas agrícolas activas, son parte del discurso global de transformación.

Pese a los hitos operativos, la estrategia de PMI enfrenta un muro reputacional. Organismos de salud y analistas subrayan la contradicción de promover un “mundo sin humo” mientras se venden productos que causan millones de muertes anuales. La OMS ha pedido cautela ante las iniciativas de sostenibilidad de la industria tabacalera, argumentando que la descarbonización del proceso no anula el daño sanitario del producto.

Para PMI, la respuesta no es negar esa tensión, sino gestionarla acelerando la transición. Hannappel lo ve desde la escala: “Cuando el consumo del país se mueve a productos de nueva generación, la fábrica cambia. Es un tema de qué tipo de consumo quiere el Estado”.

A diferencia de Japón o Italia, donde el tabaco calentado ha ganado terreno, México avanza a un ritmo distinto. Para PMI, Zapopan podría ser un hub de nuevas tecnologías, pero sigue obligada a responder al mercado.