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De acuerdo con el calendario oficial de días festivos reconocido por la Ley Federal del Trabajo y la normativa de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), se establece que los bancos del país deberán cerrar sus sucursales y suspender cualquier tipo de atención física durante cinco días en los próximos meses. Estas fechas han sido confirmadas y tienen un impacto directo en el período más activo del año en lo que respecta a pagos, cobros y movimientos de dinero.
En México, los bancos suspenderán la atención presencial durante cinco días en diversas fechas a lo largo del año.

¿Cuándo cierran los bancos? Los 5 días sin atención presencial
La normativa estipula que las instituciones financieras deben acatar los días festivos oficiales determinados por el Gobierno Federal. A continuación, se detallan los días en que los bancos no estarán operativos en el último trimestre del año:
- La primera fecha es el 16 de septiembre, Día de la Independencia de México, uno de los días festivos más relevantes del calendario nacional.
- Llegando al mes de noviembre, se celebran dos festividades importantes: el 2 de noviembre, Día de Muertos, reconocido como día festivo oficial, junto con el tercer lunes de noviembre, en conmemoración del 20 de noviembre, aniversario de la Revolución Mexicana.
- El mes de diciembre finaliza el año con dos de los festivos más esperados y, a su vez, más complicados: el 12 de diciembre, Día del Empleado Bancario y el 25 de diciembre, Navidad, que coincide con el período de mayor movimiento financiero del año.

Sin caja, sin turnos, sin ventanilla: qué operaciones quedan suspendidas por completo
La suspensión es total y abarca absolutamente todas las operaciones que requieren presencia física en una sucursal. Durante esos cinco días, no será posible realizar depósitos ni retiros de efectivo en ventanilla, gestionar la apertura o cierre de cuentas, tramitar créditos personales, hipotecarios o automotrices, solicitar tarjetas de crédito o débito, ni realizar consultas presenciales con ejecutivos de cuenta o asesores financieros.
Tampoco estarán disponibles los servicios de cambio de divisas en ventanilla, el cobro de cheques de manera presencial, las operaciones con CETES o instrumentos de inversión que requieran confirmación física, ni los trámites vinculados a poderes notariales, aclaraciones de cuenta o cualquier gestión especial que se resuelva únicamente en sucursal.
En pocas palabras, cualquier gestión que implique entrar a un banco quedará completamente vetada durante esas jornadas, sin excepciones y sin importar la urgencia del cliente o el monto involucrado.
La banca digital no se detiene: todo lo que puedes hacer desde tu celular o computadora
A pesar de que las sucursales permanezcan cerradas, es fundamental señalar que el sistema financiero no queda inactivo. Las plataformas de banca en línea y las aplicaciones móviles de los bancos seguirán operando de manera normal durante los días festivos, lo que permitirá a los usuarios gestionar la mayor parte de sus necesidades financieras diarias sin necesidad de salir de sus hogares.
Por medio de los canales digitales, los clientes tendrán la capacidad de efectuar transferencias a través de SPEI las 24 horas del día, todos los días del año, así como pagar servicios como electricidad, agua, gas, internet y telefonía, consultar saldos y movimientos de sus cuentas, liquidar el estado de cuenta de sus tarjetas de crédito, realizar pagos con CoDi o gracias a sus billeteras electrónicas y administrar inversiones en plataformas habilitadas para operaciones remotas.
Los cajeros automáticos también continuarán operando para facilitar retiros de efectivo.
El cierre de los bancos en días festivos no es una decisión unilateral de las instituciones financieras, sino una obligación establecida por la normativa vigente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y del Banco de México (Banxico).
Las disposiciones emitidas por el organismo regulador determinan que los bancos no pueden llevar a cabo operaciones presenciales en días festivos oficiales, a menos que cuenten con autorizaciones específicas para algunas operaciones o servicios excepcionales.












