

Durante el primer trimestre de este año, Banorte reportó una utilidad neta de MXN $15,458 millones, apenas 1% superior al mismo periodo de 2025, pero 3% por debajo del cierre del año pasado.
En su reporte correspondiente al primer trimestre, el banco que lidera Marcos Ramírez destacó que el resultado se basó en la diversificación y dinámicas operativas de las diferentes subsidiarias del Grupo, lo que le permitió generar sólidas métricas de rentabilidad y solvencia, a lo que se sumaron márgenes robustos, una calidad de crédito estable y un eficiente control del gasto.

“Adicionalmente, nuestro negocio bancario se mantuvo como una de nuestras líneas de negocio más fuertes. La evolución positiva del portafolio de crédito, especialmente en consumo, reflejó una expansión resiliente, sustentada en la estrategia de hiperpersonalización mejora de procesos, y en las capacidades digitales del Grupo”, abundó la institución financiera.
De acuerdo con S&P Global Market Intelligence, Banorte es el segundo banco más grande del país por su tamaño de activos, pero cayó un lugar en la lista de los bancos más grandes de América Latina, al ubicarse en el sitio 9.
Consumo, el mayor impulso
Banorte detalló que durante el primer trimestre, la cartera de consumo fue el mayor motor de su resultado financiero.
El banco precisó que el crecimiento de las carteras de auto y nómina lograron un aumento anual de 5%, mientras que la correspondiente a las tarjetas de crédito e hipotecas mostraron un alza de 1%.
Adicionalmente, la cartera comercial creció 1% por necesidades de capital de trabajo y refinanciamientos de pasivos.
En sentido contrario, la cartera corporativa presentó una baja de 5%, debido a un incremento de los prepagos, mientras que la cartera de gobierno bajó 9%, debido a prepagos de entidades subnacionales y vencimientos programados durante el trimestre.
Además, en el año Banorte reportó que la cartera en etapas 1 y 2 excluyendo gobierno, se expandió 8%.
El desempeño estuvo impulsado por los productos de consumo: auto +30%, tarjeta de crédito (+14%), nómina (+12%), e hipotecario (+6%).
“Por su parte, las carteras corporativa y comercial se expandieron 2% y 6%, respectivamente, como resultado de la cautela ante la incertidumbre de la política comercial y afectación por la apreciación del peso mexicano. Por último, la cartera de gobierno se contrajo 5% debido a mayores amortizaciones y prepagos”, dijo el banco.














