

Algunos productos agropecuarios mexicanos como la lechuga y el chile jalapeño están en el ojo del huracán en Estados Unidos, por presuntamente estar contaminados con bacterias que han causado brotes de enfermedades gastrointestinales, al tiempo que el jitomate enfrentó barreras arancelarias.
En este contexto, American Society of Mexico (AmSoc) pidió a los sectores público y privado de ambos países fortalecer las exportaciones agroalimentarias, que en ambos países representa un intercambio comercial anual estimado en u$s 79,000 millones.
El sector agropecuario, representado en mayor medida por el Consejo Nacional Agropecuario (CNA) y otras agrupaciones productivas, constituye la arteria principal de materias y enseres de exportación de México hacia Estados Unidos, señala AmSoc.
Las barreras arancelarias al jitomate y otros productos han causado una caída interanual de 7.1% en las exportaciones agroalimentarias mexicanas en el periodo comprendido entre octubre de 2025 y junio de 2026, según los datos recopilados por el organismo que lidera Larry Rubin.
Esta caída, advierten, representa una señal de deterioro que debe encender las alertas en ambos países y podría afectar las cadenas productivas binacionales, comprometiendo la estabilidad de sectores estratégicos como alimentos, bebidas, insumos agrícolas y manufactura derivada.
“La defensa de este corredor no debe plantearse únicamente en términos de balanza comercial, sino como una prioridad compartida de seguridad alimentaria, estabilidad económica y competitividad regional”, señaló Larry Rubin, presidente de la American Society of Mexico.
Guerra comercial
En julio de 2025, el gobierno de Donald Trump impuso un arancel del 17% a las importaciones de jitomate fresco mexicano bajo el argumento de prácticas de dumping.
México representa 90% de las importaciones totales de jitomate hacia Estados Unidos, lo que impacta en la inflación de ese país.
El impacto todavía se siente en el mercado binacional, incluso cuando la administración Trump retiró el arancel en noviembre del año pasado.
En este sentido, la American Society of Mexico señaló que la relación binacional implica una cadena agroalimentaria integrada, ya que México abastece al mercado estadounidense con frutas, hortalizas, bebidas, productos frescos y procesados; y Estados Unidos abastece a México con maíz, soya, trigo, carnes, lácteos y otros insumos esenciales.
La AmSoc subrayó que el corredor agroalimentario es un pilar de integración económica y social que garantiza el acceso a alimentos, la generación de empleos y la competitividad regional frente a otros bloques económicos. Por ello, la institución considera indispensable que los actores gubernamentales, empresariales y sociales de ambos países activen mecanismos de cooperación para reforzar la coordinación institucional binacional.














