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El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) difundió un pronóstico que anticipa varios días consecutivos de lluvias fuertes, tormentas eléctricas y ráfagas de viento en distintas regiones de México, con validez desde el lunes 20 hasta el viernes 24 de julio de 2026.

Lluvias intensas y granizo en gran parte del país

De acuerdo con el reporte, el monzón mexicano, canales de baja presión y circulaciones ciclónicas en niveles medios y altos de la atmósfera provocarán chubascos y lluvias fuertes acompañadas de descargas eléctricas en gran parte del territorio nacional, con posible caída de granizo en estados del norte, occidente y centro del país.

Para el martes 21 de julio, se prevén lluvias muy fuertes con acumulados de 75 a 150 milímetros en zonas de Sonora y Chihuahua, además de lluvias fuertes en Sinaloa y Durango.

El pronóstico también señala una nueva onda tropical (número 20) que se desplazará sobre la península de Yucatán y el sureste mexicano durante el miércoles y jueves, reforzando la probabilidad de lluvias en esas regiones.

El viernes, esa onda podría ser absorbida por una zona de baja presión con probabilidad de desarrollo ciclónico frente al Pacífico sur mexicano.

Ráfagas de hasta 70 km/h y temperaturas superiores a los 45°C

El reporte anticipa vientos que irán intensificándose durante los próximos días. Para el miércoles 22 de julio, se esperan ráfagas de 50 a 70 km/h en zonas de Baja California, Durango, Zacatecas, San Luis Potosí, Puebla, Oaxaca (istmo de Tehuantepec) y Chiapas.

Ráfagas de hasta 70 km/h y temperaturas superiores a los 45°C.Reyes Murillo Pablo Cesar

A la par de las lluvias, el pronóstico advierte sobre un ambiente muy caluroso a extremadamente caluroso, con una onda de calor que comenzará el miércoles en zonas de Baja California, Baja California Sur, Sonora y Sinaloa.

Se esperan temperaturas superiores a los 45°C en el noreste de Baja California y en Sonora durante varios días del período analizado.

El SMN advirtió que las lluvias fuertes y muy fuertes podrían generar incremento en los niveles de ríos y arroyos, deslaves, encharcamientos e inundaciones en zonas bajas, mientras que las rachas de viento más intensas podrían derribar árboles y anuncios publicitarios.